El Ministerio del Interior ha presentado hoy un balance sin precedentes en la lucha contra el narcotráfico internacional. Se han dado a conocer los detalles de las operaciones Alfa-Lima y Abisal, las cuales han golpeado el corazón de las rutas marítimas del Atlántico, resultando en la mayor incautación de cocaína de la historia en un solo navío.
La Guardia Civil ha marcado un punto de inflexión con la Operación Abisal, logrando la intervención de 30.215 kilogramos de cocaína a bordo del buque Arconian. Esta carga, distribuida en 1.279 fardos, representa la mayor aprehensión registrada hasta la fecha en una sola embarcación.
El objetivo fue un buque portacontenedores que partió de África Occidental con destino al Mediterráneo. El abordaje se produjo el 1 de mayo al sur de Canarias. Los agentes se enfrentaron a seis individuos armados con fusiles de asalto MP4 y pistolas Glock, encargados de custodiar la droga.
Además de la droga, se hallaron más de 42.000 litros de gasolina destinados a abastecer a las lanchas rápidas que recogerían el cargamento en alta mar.
23 personas han sido arrestadas y enviadas a prisión por orden de la Audiencia Nacional.
Paralelamente, la operación Alfa-Lima se desarrolló entre el 13 y el 26 de abril, destacando por un «complejo mecanismo de cooperación internacional» con la participación de EE. UU., Reino Unido, Portugal e Italia.
Esta intervención arrojó la detención de 54 personasy la incautación de 10,9 toneladas de cocaína y 8,5 toneladas de hachís.
Se utilizaron diez medios navales, cuatro aéreos y drones para cubrir puntos estratégicos desde las islas Canarias hasta el río Guadalquivir y diversos puertos andaluces.
Además se intervinieron casi 30.000 litros de combustible, 18 embarcaciones y un arma de fuego.
El ministro Grande-Marlaska subrayó que estas actuaciones «anticipan un cambio en el enfoque» contra el crimen organizado. Gracias a la inteligencia obtenida mediante el Plan Especial de Seguridad del Campo de Gibraltar, las fuerzas de seguridad ahora pueden atacar de forma simultánea las rutas, la logística y la financiación de las mafias transnacionales.
«Trasladar la acción policial a las rutas que conectan América Latina, el Caribe y Europa excede las capacidades de un único país», afirmó el ministro, resaltando la importancia de la colaboración con agencias como la DEA, Europol y la NCA británica.


