La carretera A-372, que enlaza Benamahoma y Grazalema, acoge hoy el desarrollo de trabajos de asfaltado, continuando con las obras de emergencia que se realizan en esta vía, tras los graves daños ocasionados por el tren de borrascas. Posteriormente se procederá al pintado de la zona.
Esta vía está abierta al tráfico tras la finalización de la instalación de la bóveda de drenaje de agua y de un trazado de zahorra pasa ahora a contar con el correspondiente asfaltado. Asimismo, se mantiene la señalización de obras en todos los tajos activos, con indicación expresa de precaución máxima y limitación de velocidad a 50 km/h en el tramo afectado.
A la actuación de asfaltado que se está ejecutando se suman trabajos en la A-2302 que permiten acceder desde esta zona hasta Ubrique con mayor comodidad para las personas usuarias de esta carretera.
De este modo, continúan unas obras de emergencia de gran envergadura en la zona, que contemplan la estabilización del talud afectado, la ejecución de muros de contención y pantallas de pilotes, la reconstrucción del sistema de drenaje, la reparación del firme y la calzada, así como la instalación de nuevas barreras de seguridad y la actualización de la señalización.
Para la ejecución de estas tareas se ha desplegado un destacado dispositivo en el que están operando cuatro empresas especializadas —Geotécnica del Sur, Sacyr Conservación, Rialsa Obras y Retroder— en 26 tajos distribuidos a lo largo del tramo afectado, dada la magnitud de esta intervención en la Sierra de Cádiz.
Hasta la fecha, estos equipos han desplegado todos los medios, maquinaria y recursos para acelerar los trabajos y minimizar las molestias a las personas usuarias. Del mismo modo, se sigue actuando con la máxima diligencia para restablecer la normalidad en las infraestructuras dañadas en la comarca.


