Jerez de la Frontera ha celebrado durante las jornadas del 9 y 10 de octubre la festividad de San Dionisio Areopagita, Patrón de la ciudad. Las celebraciones religiosas han tenido su epicentro en la Real Iglesia de San Dionisio y han contado con la presencia y participación de Monseñor José Rico Pavés, Obispo de Asidonia-Jerez.
Los actos solemnes dieron comienzo el viernes 9 de octubre con el tradicional canto del Te Deum, un encuentro anual de gran arraigo institucional que reúne al Cabildo Municipal y al Cabildo Catedral. Fiel a la tradición, la corporación municipal trasladó el pendón de la ciudad desde la casa consistorial hasta la Real Iglesia de San Dionisio Areopagita, donde fue recibido formalmente por el Cabildo Catedral junto al prelado diocesano.
Tras la llegada de ambos cabildos al templo, el párroco del recinto y canónigo de la Santa Iglesia Catedral ofreció una disertación histórica y teológica sobre la figura del santo patrón y la trascendencia de su figura para Jerez. A continuación, se procedió a la entonación del himno de alabanza y acción de gracias, culminando el protocolo con la devolución de la insignia municipal.
La jornada continuó con la misa solemne presidida por Monseñor Rico Pavés. Durante el trascurso de la celebración eucarística tuvo lugar un hito destacado para el ámbito cofrade local: la bendición de la imagen de Nuestra Señora de la Luz, nueva titular mariana de la Hermandad de la Resurrección.
En la homilía, el Obispo de Asidonia-Jerez centró sus palabras en el pasaje evangélico que cuestiona el valor de ganar el mundo entero si se pierde el alma, invitando a la comunidad cristiana a dirigir su vida hacia Dios más allá de los bienes materiales o el reconocimiento terrenal. Recordó asimismo la figura histórica de Dionisio Areopagita y su conversión tras escuchar a San Pablo en el Areópago de Atenas, así como el vínculo histórico fijado el 9 de octubre de 1264, fecha en que la ciudad fue recuperada para el Reino de Castilla bajo el patrocinio del santo.
El pastor diocesano felicitó expresamente a la Hermandad del Resucitado por la bendición de su nueva imagen, enfatizando el cometido de la corporación de proclamar la esperanza de la resurrección y la victoria sobre la muerte en la vida diaria.
Las celebraciones concluyeron el sábado 10 de octubre con la salida procesional de la imagen de San Dionisio Areopagita por el casco histórico, acto que llevó el fervor patronal a las calles y puso el cierre al programa festivo de la ciudad.









