La Asociación Española de Consumidores ha alzado la voz este martes para denunciar una nueva jornada de caos en el transporte ferroviario del país. La circulación en la línea de Alta Velocidad (AVE) entre Madrid y Barcelona ha quedado completamente interrumpida tras registrarse un incendio en una unidad que cubría el trayecto desde la capital hacia Figueres.
El incidente se ha producido en una fecha especialmente crítica: en plena operación retorno del Puente de Octubre, afectando a miles de pasajeros en todo el territorio nacional y dejando imágenes de colapso en las principales estaciones.
Desde la organización representativa de los usuarios han expresado su alivio al confirmarse que la gran mayoría de los viajeros no ha precisado asistencia sanitaria, habiéndose atendido únicamente a dos personas. Sin embargo, han calificado el momento de la avería como «el peor posible», dada la altísima afluencia de desplazamientos previstos para el cierre del festivo.
A la interrupción del tráfico ferroviario se le ha sumado la indignación de los propios viajeros, quienes han hecho llegar numerosas quejas a la asociación señalando la falta de información y de atención por parte del personal de ADIF y de las compañías operadoras en las terminales.
La entidad de consumidores considera inaceptable la recurrencia de este tipo de episodios y reclama que se depuren responsabilidades ante lo que califican como un progresivo «descrédito del servicio ferroviario entre la ciudadanía».
«Hemos denunciado en multitud de ocasiones el estado de las vías y de los trenes en nuestro país, que se están quedando obsoletos», subrayan desde la Asociación Española de Consumidores.
Ante la gravedad del colapso, la asociación ha instado a las autoridades y a las empresas del sector a actuar de inmediato mediante las siguientes medidas prioritarias como gestionar alternativas de transporte rápidas para llevar a los pasajeros atrapados a sus destinos finales.
Reforzar los puntos de información en las estaciones afectadas para dar respuesta directa a las reclamaciones y agilizar al máximo la devolución del importe integro de los billetes, así como el pago de las indemnizaciones correspondientes por el perjuicio ocasionado.









