La Hermandad de Santa Marta ha decidido posponer hasta la Cuaresma de 2028 la obligatoriedad de unificar el hábito de su cuerpo de nazarenos. La medida se adoptó tras recibir el visto bueno de la Delegación Diocesana de Hermandades y Cofradías, que ha aprobado la dispensa temporal solicitada por la junta de gobierno.
El proyecto de unificación —que contempla el uso de la túnica de cola y las sandalias para todo el cortejo del Sábado Santo— había sido respaldado por los hermanos en un cabildo general extraordinario en junio de 2026. Sin embargo, la corporación ha optado por solicitar esta prórroga tras atender la petición de un grupo de hermanos.
El objetivo principal de esta moratoria es amortiguar el impacto económico en las familias y garantizar que todos los hermanos puedan realizar la estación de penitencia sin dificultades económicas.
Para facilitar la transición, la hermandad habilitará un servicio extraordinario de confección, toma de medidas y asesoramiento en su propia casa de hermandad. Los días y horarios de atención se comunicarán a través de sus canales oficiales.








