En la tarde de ayer se procedió al desmontaje técnico y retirada del retablo cerámico del Santísimo Cristo de la Defensión, ubicado en la fachada del Convento de Capuchinos. Esta intervención se lleva a cabo con el objetivo de someter a la pieza a una profunda restauración tras haberse detectado hace unos meses el desprendimiento de algunas de sus partes. Mientras se desarrollen las labores de conservación, la lona protectora con la efigie del Titular mantendrá viva la presencia devocional en este emblemático rincón de la calle Sevilla, punto de encuentro y oración para miles de jerezanos desde hace décadas.
Los trabajos han sido encomendados al conservador y restaurador sevillano Beltrán de Castro-Palomino Hernández, graduado por la Universidad Hispalense y con una destacada trayectoria en patrimonio sacro. La intervención, guiada por criterios internacionales de restauración, contempla una primera fase de desmontaje y limpieza exhaustiva, seguida de tratamientos de conservación, reintegración de lagunas no recuperables y la posterior fijación del conjunto sobre una estructura metálica que garantice su estabilidad a largo plazo.
Realizado en 1990 por el ceramista Antonio Martínez Adorna en la histórica fábrica de Cerámica Santa Ana de Sevilla, sobre un diseño de N.H.D. Manuel Castellano, este icono patrimonial destaca por plasmar pasajes clave de la historia corporativa: la efigie del Cristo sobre un mar embravecido que evoca su viaje desde Valencia, la salida procesional desde el antiguo convento y la fachada de la Cartuja de la Defensión. Esta actuación se enmarca dentro del compromiso constante de la junta de gobierno con el cuidado, preservación y tutela de su patrimonio artístico y devocional.









