Los funcionarios del Ayuntamiento de San Fernando han decidido manifestarse para denunciar la situación de abandono que atraviesan numerosos servicios municipales, fruto según señalan, de «una gestión que presume de superávit mientras se sostienen importantes carencias en recursos humanos, materiales y técnicos».
El malestar es general entre el personal municipal, aunque la iniciativa ha partido de la Policía Local, que se suma a las reivindicaciones comunes de todos los empleados públicos, pero denuncia además su especial situación de desprotección jurídica y operativa. “Nos encontramos en ocasiones sin saber qué respuesta dar al ciudadano, porque muchas de las molestias o incidencias que generan quejas se deben a decisiones políticas, que son dificilmente comprensibles».
Los funcionarios recuerdan que en el año 2021 el equipo de gobierno se comprometió públicamente a modificar y actualizar la Relación de Puestos de Trabajo (RPT), una herramienta esencial para adaptar la estructura del Ayuntamiento a la realidad actual. Sin embargo, han pasado más de veinte años sin que dicha RPT haya sido revisada, lo que provoca desigualdades, falta de planificación y un reparto ineficaz de las cargas laborales.
Principales reivindicaciones
RPT sin actualizar desde hace 25 años, pese a los compromisos políticos de revisión y adecuación.
Dos años sin empresa de prevención de riesgos laborales, lo que implica la ausencia de reconocimientos médicos, falta de adaptación de puestos y un incumplimiento claro de la normativa en materia de seguridad y salud laboral.
Desde 2022 sin uniformidad completa en la Policía Local, afectando a la imagen, seguridad y operatividad del cuerpo.
De igual forma, denuncian una grave escasez de personal en todos los departamentos, especialmente en Recursos Humanos, cuya plantilla es insuficiente para gestionar adecuadamente una administración de este tamaño.
Por su parte, la plantilla de Policía Local aseguran que está muy por debajo del ratio recomendado, con menos de cien agentes y una edad media avanzada. Algo incomprensible para una ciudad cercana a los cien mil habitantes.
El abuso del silencio administrativo ante las solicitudes formales del personal, que quedan sin respuesta, es otra reivindicación historica de este colectivo, que lleva años sufriendo esta situación.
La alta de abono subsidiario de indemnizaciones en casos donde el responsable se declara insolvente, dejando desprotegidos a los trabajadores, es otro de los inconvenientes que padecen estos funcionarios.
Entre tantas reivindicaciones también se encuentran, las facturas pendientes desde hace más de cinco años a empresas externas, incluidos gabinetes jurídicos que han prestado asistencia y no han recibido el pago correspondiente.
«Superávit a costa del deterioro de los servicios»
Los empleados municipales consideran que el superávit del que presume el Ayuntamiento no es fruto de una buena gestión, sino de no gastar en lo necesario: prevención, medios, personal y mantenimiento de los servicios públicos. “El ahorro no puede sostenerse a costa del deterioro del trabajo de quienes sacamos adelante el día a día del municipio”, señalan.
El colectivo, que se ha personado en la sesión plenario ordinaria del mes de octubre, ha podido presenciar en primera persona como ante las mociones realizadas por VOX, AXSI y el turno de palabra del PP, el Gobierno de Patricia Cavada (PSOE) no contesta nada, «quedando enmudecido durante su turno de palabra», a pesar de que la moción se ha aprobado por unanimidad.



