La situación meteorológica en Andalucía ha dado un giro crítico esta tarde. Tras la reunión del Comité Asesor del Plan Territorial de Emergencias (PTEAnd), el Gobierno andaluz ha decidido elevar la alerta de Fase 1 a Situación Operativa 2 debido al recrudecimiento de la borrasca «Leonardo». Esta fase se activa cuando los daños potenciales son severos y se requiere una movilización total de recursos, incluyendo la posible solicitud de apoyo estatal (UME).
La decisión responde a las previsiones de la AEMET, que ha activado el aviso rojo en puntos clave como la Sierra de Grazalema (Cádiz) y la Serranía de Ronda (Málaga). En estas zonas se esperan precipitaciones que podrían superar los 200 litros por metro cuadrado, en apenas 24 horas. Una cifra alarmante dado que los suelos ya están saturados tras el paso de frentes anteriores como «Kristin».
El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha explicado que sobre las 20.00 horas de este martes, todas las poblaciones o comarcas que está activa la «alerta roja», recibiran en su móvil un mensaje «ES ALERTS», informandoles que se encuentran en una zona de riesgo.
«Andalucía se enfrenta a una situación excepcional. Vamos a vivir dos ríos atmosféricos en lo que queda de semana y la prioridad absoluta es salvar vidas», ha advertido el presidente de la Junta, Juanma Moreno.
Como medida de prevención inmediata, se ha anunciado la suspensión de la actividad lectiva presencial para mañana, miércoles 4 de febrero, en los centros escolares de Educación Primaria y Secundaria de toda Andalucía, a axepción de Almería, aunque estará bajo vigilancia estrecha.
En lo que concierne a la Universidades como ha trasladado el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, «éstas tienen la potestad de decidir si suspenden o no sus clases». De momento la Universidad de Cádiz ha lanzado un comunicado informando de que se suman a la suspensión de las clases.
El Servicio de Emergencias 112 Andalucía pide a la población extremar las precauciones:
- Evitar desplazamientos por carretera a menos que sea estrictamente necesario.
- No cruzar nunca vados, arroyos o zonas inundadas, ni a pie ni en vehículo.
- Retirar objetos del exterior de las viviendas que puedan ser arrastrados por el viento (macetas, mobiliario).
- Mantenerse informado exclusivamente a través de canales oficiales.



