El alcalde invita a la ciudadanía a descubrir este espacio de 37.000 metros cuadrados y hace un llamamiento a la colaboración ciudadana para frenar los actos vandálicos contra el mobiliario público.
El alcalde de El Cuervo de Sevilla, José Manuel Oliva, ha anunciado hoy la finalización de los trabajos de adecuación y mejora en el Parque Vicente Ferrer, uno de los pulmones verdes más importantes de la localidad.
Tras tres semanas de labores intensas, este espacio periurbano de casi cuatro hectáreas vuelve a estar plenamente disponible para el disfrute de los vecinos y visitantes, gracias a una actuación coordinada por la Delegación de Sostenibilidad y Medio Ambiental, y que se ha visto obligada a reforzar su capacidad operativa mediante contrataciones externas y el incremento de personal propio. Este despliegue responde a la necesidad de atender el crecimiento extraordinario de la vegetación tras el reciente periodo de lluvias.
El primer edil aseguraba que desde el gobierno municipal «se está haciendo la labor que tenemos encomendada: mantener el pueblo limpio», ha señalado el regidor. Los trabajos han incluido la poda de especies arbóreas, el corte de hierbas y un desbroce profundo en zonas donde la maleza llegaba a impedir el tránsito peatonal.
Tras concluir en el Vicente Ferrer, las cuadrillas continúan trabajando en el Parque Rocío de la Cámara y, posteriormente, se desplazarán a las zonas verdes de menor tamaño en los distintos barrios del municipio.
Con una extensión de 37.000 metros cuadrados, el Parque Vicente Ferrer destaca por su gran masa arbórea y la presencia de especies autóctonas. El alcalde lo ha definido como «uno de los grandes desconocidos» para muchos cuerveños, subrayando que es un lugar idóneo para el deporte, el paseo y el relax.
Para dinamizar este espacio, el Ayuntamiento ha adelantado que se pondrá en marcha un nuevo programa de actividades diseñado para poner en valor este entorno natural y fomentar que la ciudadanía lo integre en sus hábitos de ocio diario.
Denuncia contra el vandalismo
A pesar de las inversiones y el esfuerzo realizado, el alcalde ha mostrado su preocupación y «sensación de impotencia» ante los recientes actos vandálicos detectados. Concretamente, se ha denunciado la rotura de las talanqueras (vallas perimetrales de madera) de seguridad, repuestas recientemente y dañadas de forma intencionada durante las horas nocturnas.
Oliva incidía en que «lo público es patrimonio de todos, es nuestra casa. Por eso pedimos la colaboración ciudadana para que, de forma anónima, denuncien cualquier indicio de vandalismo gratuito a través de la web municipal», ha instado el primer edil.
El consistorio ha confirmado que se va a extremar la vigilancia en los recintos cerrados para proteger las áreas de juego y el mobiliario urbano, recordando que cada desperfecto supone un detrimento para los presupuestos municipales y, por extensión, para el bolsillo de todos los contribuyentes.



