Ante la proximidad de las celebraciones de Carnaval, la Asociación Española de Consumidores (ASESCON) ha emitido una alerta dirigida tanto a la ciudadanía como a las autoridades competentes. La asociación exige una campaña de inspección rigurosa para retirar del mercado productos que carecen de las garantías de seguridad exigidas por la legislación vigente, representando un grave riesgo para la salud, especialmente de los menores.
Las campañas de Carnaval se han visto empañadas por la retirada de miles de artículos que incumplen las normativas de seguridad y etiquetado. Por ello, la Asociación hace un llamamiento directo a las Administraciones Públicas con competencias en materia de Consumo para que realicen controles preventivos y eviten que productos inflamables o con piezas peligrosas lleguen a manos del consumidor.
La normativa es clara: los disfraces destinados a menores de 14 años tienen la consideración jurídica de juguetes. Esto implica que deben cumplir con requisitos técnicos estrictos, tales como el Marcado CE, es decir la Garantía de que el producto ha sido fabricado bajo estándares europeos.
Combustión lenta: Los tejidos deben evitar la propagación rápida del fuego para prevenir quemaduras graves y la ausencia de piezas pequeñas: Evitar riesgos de asfixia en los más pequeños.
Desde la Asociación Española de Consumidores se recomienda a los ciudadanos prestar especial atención a los siguientes elementos antes de efectuar su compra como el etiquetado obligatorio: El producto debe incluir nombre, dirección y NIF del fabricante o importador, además de la composición textil y las advertencias de uso, todo ello obligatoriamente en español.
Los complementos tienen que ser seguros. Las máscaras deben garantizar una ventilación adecuada a través de orificios de tamaño suficiente. En el caso de las pelucas, es vital que estén fabricadas con materiales resistentes al fuego (como nailon o poliéster).
Peligros en el maquillaje. Es por ello que se debe extremar la precaución con pinturas de bajo coste que a menudo contienen metales pesados como el plomo. Estos productos pueden causar reacciones alérgicas severas y daños a la salud a largo plazo si no han pasado controles dermatológicos.
La Asociación subraya la importancia de adquirir estos artículos en establecimientos de confianza y comercios especializados. La venta ambulante ilegal no solo supone una competencia desleal, sino que carece de trazabilidad: ante un problema de salud o una reacción alérgica, el consumidor se encuentra totalmente desprotegido al no existir un responsable legal identificable.
«No podemos permitir que una celebración festiva termine en tragedia por la falta de controles en productos que acaban en manos de niños», señalan desde la Asociación.



