La Guardia Civil ha asestado un importante golpe a las redes de apoyo al narcotráfico en la provincia de Cádiz con el desmantelamiento de una «guardería» logística en Conil de la Frontera. En la operación se han intervenido más de 10.120 litros de combustible destinados al suministro de embarcaciones de alta velocidad y hay cinco personas detenidas.
Durante la investigación, los agentes han intervenido un total de 405 garrafas de gasolina, sumando más de 10.120 litros preparados para el avituallamiento ilegal.
En el registro de la vivienda utilizada como base en Conil de la Frontera, se hallaron 61 garrafas listas para su uso, una embarcación foreña sustraída, una furgoneta de alquiler, paneles para el montaje de estructuras de embarcaciones y bidones estancos.
Los arrestados están acusados de presuntos delitos de contrabando, tenencia de sustancias explosivas o inflamables y pertenencia a organización criminal. No obstante, la investigación sigue abierta y se investiga a decenas de personas vinculadas a la red.
La organización criminal, compuesta por vecinos de Conil de la Frontera y La Línea de la Concepción, utilizaba la vivienda de uno de sus integrantes como centro de operaciones y almacén de las petacas de gasolina en diferentes cuartos de aperos. Desde allí, el grupo operaba habitualmente en la costa conileña para realizar labores logísticas de abastecimiento, cambios de tripulación y trasvases a las lanchas del narcotráfico.
La operación ha sido desarrollada de forma exitosa por el Área de Investigación del Puesto de la Guardia Civil en Conil de la Frontera, mermando de manera significativa la capacidad logística de las organizaciones criminales en el litoral gaditano.








