La grave crisis migratoria desatada en Ceuta ha comenzado a dar síntomas de estabilización tras una jornada de retornos masivos hacia Marruecos. Según los últimos datos oficiales del Gobierno Central, hasta las 18:00 horas de este viernes 31 de julio ya se contabilizan 48.300 migrantes devueltos o retornados a territorio marroquí, una cifra que sitúa la situación cerca de la normalización tras la entrada irregular de más de 50.000 personas en los últimos días.
El cambio de tendencia ha sido drástico en cuestión de horas. Si bien a lo largo de la jornada del jueves el flujo de personas cruzando a nado o bordeando el espigón de El Tarajal fue constante y desbordó los servicios de emergencia, el viernes ha quedado marcado por el camino de vuelta.
El balance ofrecido por el Ejecutivo de Pedro Sánchez muestra una aceleración constante en el recuento. El Gobierno cifraba los retornos en 25.000 personas, registrando picos de salida de hasta 150 personas por minuto. A primera hora de la tarde, la cifra oficial se elevaba a 37.500. Ya a las 18:00 horas, el cómputo alcanzaba los 48.300 retornados, aproximándose al volumen total de las entradas registradas por la Administración Central.
A pesar de los datos ofrecidos por Moncloa, las autoridades locales manejan un impacto aún mayor. El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas (PP), ha asegurado que el volumen real de personas que lograron acceder a la ciudad autónoma en un solo día alcanzó las 60.000, en su gran mayoría de origen marroquí.
Vivas ha puesto el foco en la situación de vulnerabilidad de los colectivos más jóvenes, señalando que entre los recién llegados se calcula la presencia de unos 7.000 menores de edad, lo que plantea un reto logístico e institucional sin precedentes para la ciudad.
«Estamos ante un ataque directo y una violación de la integridad territorial de España.» — Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, durante su visita oficial a Ceuta.








