Efectivos del Grupo de Rescate e Intervención en Montaña (GREIM) de la Guardia Civil continúan completamente desplegados en el término municipal de Urda (Toledo), colaborando activamente en el dispositivo de emergencia activado tras la trágica colisión por alcance entre un tren AVE de Renfe y un convoy de Iryo.
El despliegue de estos equipos especializados —desplazados de urgencia desde sus bases en Navacerrada (Comunidad de Madrid), Riaza (Segovia) y Arenas de San Pedro (Ávila)— responde a la enorme complejidad técnica de la zona. El impacto provocado por el choque provocó el descarrilamiento y la posterior caída de varios vagones por un terraplén de acusada pendiente.
Los agentes del GREIM, altamente capacitados en maniobras de cuerda, aseguramiento de cargas e intervención en orografías hostiles, desempeñan un papel fundamental en la estabilización del área de trabajo, el acceso seguro de los equipos sanitarios y la excarcelación de los pasajeros que han quedado atrapados entre el entramado metálico de los coches siniestrados.
El operativo sobre el terreno forma parte de un contingente masivo coordinado por la Guardia Civil que incluye el Servicio Aéreo, unidades de drones, perros de búsqueda del Servicio Cinológico, el Grupo de Reserva y Seguridad (GRS) y el Equipo de Grandes Catástrofes de la Policía Judicial, sumándose a los efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y los servicios de bomberos de Castilla-La Mancha.
Las labores de rastreo y aseguramiento en la zona continúan de forma ininterrumpida mientras prosiguen las investigaciones para esclarecer las causas exactas del siniestro.







