Antes que nada quiero dar todo mi apoyo a la UCO y al teniente coronel de la Guardia Civil, Don Antonio Balas que están en el punto de mira del nefasto gobierno que padecemos por ejercer desde la profesionalidad y el honor las funciones que tienen encomendadas.
Los españoles asistimos atónitos a la corrupción que envuelve al gobierno de España y a la dirección del partido que lo sostiene, así como los afines que apoyan por algún torcido interés. Tengo amigos socialistas que son personas honorables, que defienden su pensamiento de izquierda, pero que no son ni por asomo lo que se visualiza en esta manifiesta podredumbre que parece envolverlo todo. No me gusta generalizar porque entonces caen en el mismo saco justos y pecadores. Desde siempre me he adscrito en lo que es la democracia cristiana, dentro del ámbito del centro derecha moderado, quién me conoce sabe bien que puedo defender con vehemencia un postulado, desde la libertad de expresión que la Constitución ampara, pero eso no es óbice para compartir pareceres con otras personas que ni opinen y piensen como yo.
Los audios que están viendo la luz en los que intervienen Leire Díez, militante socialista que según parece le han abierto un expediente disciplinario, y que ha vivido toda su vida del erario, Alejandro Hamlyn, empresario del sector de hidrocarburos, y Jacobo Teijelo, abogado, han escandalizado a extraños y abochornado a propios. En estos nauseabundos audios se escucha bien claro la trama orquestada para acabar con el teniente coronel, Don Antonio Balas, jefe de los grupos de delitos económicos y contra la administración de la UCO, (Unidad Central Operativa de la Guardia Civil), ya que la misma está investigando diversos casos que afectan a miembros del gobierno entre ellos los del entorno más cercano al presidente Sánchez.
En estas conversaciones grabadas salen más nombres a los quieren sacar alguna que otra mierda para acabar con estas personas y así perpetuarse en el poder que es en definitiva la madre del cordero.
Mantener el poder a toda costa es lo que pretenden los que han dado esa putrefacta misión a la señora Díez, entre otros. Permitidme que no utilice el término fontanero porque esta es una honorable profesión y hacer ese tipo de comparaciones es una auténtica falta de respeto para los profesionales de la fontanería que cada día ejercen su noble y necesario oficio.
Lo que pasa, y eso se ve a legua, es que el partido de Pedro Sánchez está haciendo aguas, sus afines, los que lo defienden a pies juntillas, porque entre otras cosas les deben puestos y prebendas, rozan la mediocridad más absoluta, saben que cuando el gran líder caiga también los hacen ellos. Ejemplos hay muchos, yo conozco a uno que se adhiere a este perfil al cien por cien por sus formas y maneras ejercer la gestión política. Estar más de un cuarto de siglo gobernando una localidad no es bueno para nadie, ni para la persona que lo ejerce ni para los ciudadanos que lo soportan.
El poder mal entendido en la política no es servicio público sino el modus vivendi de quienes no saben hacer otra cosa y por eso hay que mantenerlo de la forma que sea, caiga quien caiga.
Hay quienes se manejan perfectamente en ese submundo donde se unen las alcantarillas del poder con las de la inmoralidad e intentan hacer caer a quienes se conviertan en enemigos porque demuestran con hechos y no palabras las corruptelas que han hecho a diestro y siniestro.
Tenemos que erradicar las actitudes mafiosas de todo el poder político, que la “cosa nostra” que algunos defienden no es el bien común de todos los españoles, que no olvidemos somos libres e iguales, porque si no lo hacemos peligra nuestra grandiosa nación y con ella todos nosotros, los españolitos de a pie que pagamos “religiosamente” nuestros impuestos, que somos cada días más pobres, que a muchos les cuesta llega a mitad de mes, que todo el gasto público que nos están ofreciendo nos va a explotar en las manos, solo hay que recordar la gestión de Rodríguez Zapatero, que España y los españoles valemos más que esta panda de miserables que por permanecer en el poder son capaces de cualquier cosa e incluso inmolar los principios y pilares de nuestra democracia.
España está siendo maltratada y hay que ser valientes para decir tanto en público como en privado que basta ya. Que con nuestra casa común y con nosotros no se juega.
Jesús Rodríguez Arias


