Desde la Federación Andaluza de Cofradías de Pescadores (FACOPE) denuncian la situación límite que vive la flota pesquera andaluza, asfixiada por la combinación de los efectos del cambio climático, una burocracia creciente y normativas alejadas de la realidad del mar.
Decisiones adoptadas desde despachos que no conocen la pesca están impidiendo al sector seguir trabajando. Ejemplos recientes, como el cierre anticipado de la pesquería de la cigala o los problemas en otras pesquerías como la caballa, han vuelto a demostrar la falta de sensibilidad hacia una actividad que sostiene empleo, economía y cultura en nuestras costas.
«A pesar de los años de trabajo y aportaciones del sector en los Consejos Consultivos, nuestras advertencias siguen siendo ignoradas, especialmente en normativas que se deciden en Bruselas y que no se defienden adecuadamente», aseguran.
El nuevo Reglamento de Control es un claro ejemplo: medidas incumplibles como declarar el peso exacto de las capturas en el mar o comunicar con horas de antelación el regreso a puerto suponen un golpe directo a una flota que faena mayoritariamente cerca de la costa y de los puertos.
Ante esta situación insostenible, el sector pesquero ha convocado un paro para el próximo lunes 19 de enero, jornada en la que se paralizará la flota y se proceder al cierre de las lonjas a nivel nacional, como muestra del rechazo a unas decisiones que están llevando al límite a la pesca profesional.
Desde FACOPE nos preguntamos si se pretende mejorar el control o acabar con la flota pesquera. Seguiremos luchando por la supervivencia del sector y por una pesca sostenible y realista, pero que no se culpe a los pescadores cuando su desaparición sea consecuencia de decisiones tomadas lejos del mar.



