Un lugar tan único como especial, un sitio en el mundo donde puedes detener el paso para embriagar los cinco sentidos, un paisaje lleno de belleza y romanticismo con caserío blanco y tejados uniformes, con lugares típicos, las tres Iglesias batiendo el cielo, una Ermita donde está entronizada la Patrona con un bello cementerio a su lado, rincones llenos de magia, donde se puede dilucidar el barrio alto del bajo. El paisaje se ha distinguido desde antaño en Jopones y Jopiches siendo los primeros los que habitaban en el barrio alto de la localidad, que está constituido por manzanas de forma rectangulares con calles largas y sus espléndidas vistas. La mayoría de los jopones pertenecían a la Hermandad de Nuestra Señora del Carmen y dedicaban al pastoreo y la ganadería.
Los jopiches habitaban en el grazalemeño barrio bajo, destaca por sus edificios más singulares y pertenecían a la Hermandad de Nuestra Señora de los Ángeles. Trabajaban en la Fábrica de textiles y batanes.
Pueblo de eternos paisajes que da nombre a un tesoro natural como es el Parque Natural de Grazalema. A nosotros nos gustar pasear por los interminables caminos que forman parte de su territorio, lugares únicos que hacen ver lo pequeños que somos ante la inmensidad que nos rodea.
Estamos muy agradecidos a Grazalema porque nos abrió las puertas cuando más lo necesitábamos. Tenemos una deuda de por vida con este bonito pueblo y con su gente. Hetepheres, de hecho, tiene sangre de este bendito lugar, eso ha significado que desde siempre haya habido una conexión especial con esta localidad tan ejemplar en todos los sentidos. Me ha contado anécdotas de su padre y de la familia que habitaba en este trozo del mundo. Hasta nuestro buen amigo Luis Ruiz Navarro, íntimo de Diego Martínez Salas, buscó en sus archivos la línea grazalemeña de mi mujer.
Por eso sufrimos tanto cuando la fatídica Borrasca Leonardo caía sobre ella causando tanto daño como dolor a sus vecinos. Las imágenes quedarán grabadas para siempre en la memoria. Lo que vivieron en verdad solo lo sabrán los vecinos que tuvieron que enfrentarse a lo que los especialistas denominan tormenta perfecta. La coincidencia de un registro histórico de precipitaciones, la saturación del acuífero de Grazalema y un racimo de movimientos sísmicos en la zona lleva a la conclusión que todo tiene que estar unido.
Ante todo, lo que estaba sucediendo, desde la Junta de Andalucía se decretó el desalojo del pueblo al completo por el peligro existente. Pienso que fue una acertada decisión porque en esos momentos nadie podía poner las manos en el fuego de que algo más grave pudiera suceder. La llamada del alcalde de Grazalema a su homónima en Ronda propició que esta localidad abriera los brazos de par en par a todos los vecinos que tenían que ser desalojados.
Y fue en ese preciso instante en el todo Grazalema dio una lección al mundo de lo que es buena vecindad, de solidaridad de unos para con los otros, ponerse todos a una para que nadie quedara atrás, ayudando a los que no podían, cumpliendo todas las indicaciones que les daban las autoridades. Todo el pueblo realizó un modélico éxodo y no fue para nada fácil, no puede serlo, dejar atrás tu vida, recuerdos, casa y lugar.
Será que ya uno va para mayor que pienso más en las personas mayores. Debe ser desgarrador dejar todo, más cuando la casa y el pueblo son en definitiva parte esencial de sus vidas. Todos dejaron todo atrás, momentos, proyectos, lugares donde han crecido, creado una familia, donde transitan su particular itinerario existencial.
Y además sin tener plena conciencia de que puedan volver porque lo peores temores se cernieron sobre esta localidad que luchaba por mantenerse en pie ante la avalancha de agua que caía del cielo y brotaba por las calles, paredes, enchufes amén de los ruidos que se escuchaban y las vibraciones. Ríos de agua y también de lágrimas discurrían por todos los lugares.
Para todos los que lo veíamos desde fuera, parecía que estábamos visionando una película de terror de carácter apocalíptico. Esa es la situación en la que dejaron su pueblo los vecinos/as de Grazalema en su impecable éxodo hacia el Polideportivo “El Fuerte” de Ronda donde los esperaba la alcaldesa, María de la Paz Fernández Lobato, miembros del equipo de gobierno, personal de la Policía Local, Protección Civil y servicios de emergencias. De allí serían trasladados a hoteles y casas que habían abierto sus puertas para acogerlos. Otra parte de la vecindad grazalemeña ha estado alojada en Zahara de la Sierra, así como El Gastor, El Bosque, Benaocaz, Costa del Sol, Serranía de Ronda, Montecorto donde vivían familiares o amigos.
Durante los días que vivieron fuera de sus casas y pueblo, los vecinos de Grazalema estuvieron perfectamente atendidos, ellos mismos así lo han manifestado a los medios de comunicación que fueron a cubrir la noticia, y a pesar de la lógica incertidumbre, se percibía la buena vecindad entre todos, el arduo trabajo tanto del Ayuntamiento de Ronda y Grazalema respectivamente.
A los once días de que se produjera la diáspora los queridos grazalemeños recibieron la visita en el Pabellón “El Fuerte” de Ronda del presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla, así como de Antonio Sanz Cabello, consejero de presidencia del gobierno andaluz. Los cuales fueron atendidos por las autoridades, se interesaron por los vecinos, convivieron con ellos, y les dieron la mejor noticia posible: Que el lunes si los informes técnico-científico eran positivos los vecinos podrían volver a su querido pueblo de forma escalonada, prevaleciendo las zonas que eran seguras y manteniendo en espera las que todavía no obtuvieran el visto bueno.
Días atrás, tanto el presidente como el consejero de Presidencia de la Junta de Andalucía habían estado en la solitaria Grazalema conociendo de primera mano cómo se encontraba la localidad por parte del alcalde Carlos Javier García Ramírez, los geólogos, UME y Guardia Civil.
Inmensa alegría, una que no olvidarán mientras vivan, la de saber que podían volver a su pueblo y reencontrarse con lo que es tan suyo, con su propia vida.
El lunes 16 de febrero a partir de las cuatro de la tarde los vecinos de Grazalema podían volver a sus hogares. Prácticamente fueron todos gracias a la coordinación de la Junta de Andalucía y Ayuntamiento de Grazalema para conseguir que aquellos que no podían acceder a sus hogares fueran alojados en casas y alojamientos turísticos. Este gesto lo agradeció públicamente Antonio Sanz, consejero de Presidencia de la Junta de Andalucía en el mediodía del citado día.
Paulatinamente según iban pasando los días se iban quitando restricciones de zonas que a priori no se podían acceder tras ver los técnicos que la zona ya no albergaba peligro.
Desde el pasado lunes Grazalema trabaja con ahínco para limpiar casas, locales, calles y ponerla a disposición de los lugareños y visitantes. Son muchos los que han manifestado que ahora hay que ayudar a este Pueblo Bonito, verdadero estandarte en la Sierra de Cádiz. Todo mi apoyo a los comercios, bares, restaurantes, tiendas, supermercados, empresarios, autónomos, pues sé que algunos tendrán que hacer importantes obras en su local, otros han tenido más suerte y ya sus establecimientos están abiertos.
Mi reconocimiento y admiración a los vecinos de Grazalema porque con su modélico comportamiento han dado un claro ejemplo a todos y este ha sobrepasado fronteras.
También al Ayuntamiento, corporación municipal, equipo de gobierno, así como al alcalde, Carlos Javier García Ramírez por el buen hacer antes, durante y después de cuanto ha acontecido.
Al párroco de la de Nuestra Señora de la Encarnación, Padre Don Luis Carlos Vilches, por estar junto al pueblo en los peores momentos que se recuerdan, por no dejarlos desasistidos, por la masiva Misa celebrada en el Pabellón o el pasado domingo en la rondeña Iglesia de San Antonio de Padua.
Gracias también a S.S. el Papa León XIV por tener a Grazalema especialmente en sus oraciones.
A todos los voluntarios que han donado trabajo, materiales, todo cuanto han necesitado y han podido necesitar. Los grupos que se han ido creando para coordinar a los mismos, para asesorar y dar información veraz de cuanto iba sucediendo.
En este apartado quiero destacar uno de WhatsApp que lleva por nombre “SOS Sierra de Grazalema – Red de Ayuda” cuyo administrador es Lucas Narváez Diánez y donde ha estado un núcleo amplio de grazalemeños así como hijos del pueblo que viven en otros lugares.
Gracias también a mi buen amigo Marcos Sánchez, reconocido pintor que lleva a Grazalema por todos los lugares del mundo con sus extraordinarias obras y que ha cedido este precioso lienzo de su autoría a modo de fotografía que ilustra este artículo.
No cabe duda de que la solidaridad como la Fe mueven todo lo que haga falta y así ha quedado demostrado no solo en Grazalema sino en otros municipios de la Sierra de Cádiz que también se han visto muy perjudicados.
Es una inmensa alegría saber que Grazalema vuelve a ser Grazalema, pueblo que tanto queremos y agradecidos estamos. Nos enamora encontrarnos cuando vamos por carretera y vemos a este precioso pueblo luciendo las primeras luces que anuncian la noche. Es una mezcla de romanticismo, sosiego, paz y belleza la que se instala en nuestras almas. Dentro de muy poco volveremos a recorrer sus calles, asistiremos a Misa ya sea en la Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación o en la Iglesia del Carmen, caminando por el extraordinario parque natural donde nos gusta perdernos para volvernos a encontrar.
Se puede decir que Grazalema y Ronda han quedado hermanados para toda la eternidad.
Qué la Santísima Virgen de los Ángeles, Reina y Madre del Monte Carmelo, os ayude siempre.
¡Gracias Grazalema por ser como eres!
Jesús Rodríguez Arias


