La subdelegada del Gobierno de España en Cádiz, Blanca Flores ha inspeccionado esta mañana el estado de las obras de la carretera N-340 en el municipio de Tarifa, a la altura del punto kilométrico 91 que sufrió graves daños debido al frente de borrascas, en el que se está trabajando en una solución provisional que permita la apertura de un carril por cada sentido.
Se está intentando repercutir a los usuarios las menores molestias posibles, pero siempre primando su seguridad, teniendo en cuenta que el frente de borrascas y deslizamientos acontecidos no tenía precedentes.
En la actualidad este tramo, con una media de 12.000 vehículos al día, está abierto con un único carril con tráfico alternativo y, debido a las dificultades geotécnicas, tiene escasas posibilidades de ejecutar ningún tipo de desvío ni itinerario alternativo, con lo cual ha estado en esta situación un tiempo, lo que ha provocado muchas retenciones.
Como actuaciones previas ya ejecutadas para asegurar la integridad de la carretera se realizó de forma inmediata una reconstrucción de la calzada y una pantalla de micropilotes para evitar que se fuera por completo la carretera.
Tras analizarlo y estudiarlo geotécnicamente se ha comenzado a trabajar una solución provisional que permita abrir un carril por cada sentido con restricciones de ancho y de velocidad que permitan aliviar los atascos, mientras se sigue estudiando geotécnicamente la solución definitiva.
P.k. 36 de la N-340 en Vejer
La Unidad de Carreteras del Estado en la provincia de Cádiz, organismo del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, también está ejecutando otra actuación de reparación de daños ocasionados por las borrascas, en este caso a la altura del punto kilométrico 36 de la N-340, a su paso por Vejer de la Frontera.
La solución definitiva consistirá en realizar un muro de escollera sin invadir el cauce, lo que obliga a desplazar ligeramente el trazado actual de la N-340.
Como actuaciones previas ya ejecutadas para asegurar la integridad de la carretera se realizó sobre la marcha una protección del talud que estaba siendo erosionado por el arroyo, provocando unas grietas importantes en el carril izquierdo que impedían la circulación por el mismo.
En el momento inicial se cortó totalmente la N-340, habilitando itinerarios alternativos por otras carreteras. Esta decisión se modificó tras los estudios geotécnicos y actuaciones iniciales, abriendo el tráfico con un único carril, situación que se mantiene en la actualidad.
Tras asegurar la estabilidad, y para restituir de cara al verano la vialidad en dos carriles, se ha empezado a realizar un pequeño desvío que posibilitará que mientras se trabaje en el muro de escollera, los meses de verano la carretera esté funcionando en doble sentido, con un carril por cada sentido, no afectando, por tanto, a la capacidad de la vía salvo con alguna restricción de velocidad.
Al igual que en la obra en marcha en Tarifa, se intenta repercutir a los usuarios las menores molestias posibles, pero siempre primando su seguridad.



