La remodelación integral de la avenida Duque de Arcos, en la barriada de La Ardila, avanza a buen ritmo y entra en su segunda mitad de ejecución. Tras completar los trabajos iniciales de instalaciones y redes básicas, el proyecto encara ahora su fase más visible, centrada en la renovación de acerados, la mejora de la accesibilidad y la configuración estética final de este importante eje de la zona.
Con una inversión municipal de 1.117.623,64 euros y un plazo total de ejecución de ocho meses, la actuación da respuesta a una demanda histórica de los vecinos para resolver el deterioro de la vía y la heterogeneidad de pavimentos acumulada tras décadas de intervenciones parciales.
Entre las novedades inmediatas destaca la plantación de jacarandas a lo largo de toda la calle a partir de la próxima semana, así como la creación de una nueva zona estancial en la confluencia con la avenida Ponce de León, que contará con un nuevo bosquete de una decena de estos ejemplares y mobiliario urbano renovado con bancos y papeleras.
Uno de los pilares de la obra es la eliminación de barreras arquitectónicas mediante la homogenización de pavimentos, la supresión de desniveles en zonas comerciales y la creación de rampas adaptadas de pendiente suave. Asimismo, el proyecto reorganiza el estacionamiento con un incremento de plazas reservadas para personas con movilidad reducida y contempla una señalización vial renovada.








