La Casa de la Cultura de Lebrija acogió este pasado martes el primer encuentro informativo y participativo sobre el nuevo Plan General de Ordenación Municipal (PGOM). Esta jornada marca el punto de partida para la elaboración del documento urbanístico más importante de la ciudad, un plan estratégico que determinará el crecimiento, la actividad económica y la sostenibilidad de Lebrija en los próximos años.
El alcalde de la ciudad, Pepe Barroso, acompañado por técnicos municipales, miembros de la Corporación y representantes del tejido social y empresarial, subrayó la importancia de este proceso: “El PGOM no es solo un documento técnico; es la herramienta que va a definir cómo será la Lebrija del futuro, desde sus equipamientos y zonas verdes hasta su desarrollo industrial y la protección de nuestro entorno rústico”.
Tras diez años de vigencia del actual planeamiento (aprobado en 2015), el Ayuntamiento de Lebrija, con financiación de la Diputación de Sevilla, inicia esta actualización para adaptar el municipio a la Ley de Impulso para la Sostenibilidad del Territorio de Andalucía (LISTA).
Durante la sesión, el doctor Miguel González Márquez, de la consultora Territorio y Ciudad (encargada de la redacción), aclaró que el PGOM es una figura distinta al antiguo PGOU. Su enfoque principal se centra en la ordenación del suelo rústico y en establecer las directrices generales para el suelo urbano. Cuestiones críticas como la regulación de la economía ligada al campo, los crecimientos deseados del municipio y la situación de los asentamientos irregulares serán ejes centrales de este nuevo plan.
El equipo de gobierno ha hecho un llamamiento a la implicación de todos los sectores de la población. Para asegurar que el plan responda a las necesidades reales de los lebrijanos y lebrijanas, se ha puesto en marcha la plataforma digital: www.nuevoplandelebrija.es
A través de esta web, la ciudadanía podrá realizar consultas, enviar documentación y proponer ideas durante todo el proceso de redacción. “Queremos que este plan sea fruto del consenso. La participación es fundamental para que el diseño de nuestra ciudad sea integrador y responda a los desafíos actuales”, insistió el alcalde.
El proceso de redacción técnica tiene un plazo estimado de 24 meses. No obstante, debido a la complejidad de la tramitación —que incluye informes sectoriales y ambientales de diversas administraciones— la aprobación definitiva se extenderá durante los próximos años, garantizando en cada fase la transparencia y la exposición pública.



