El viernes 20 de marzo se vivió uno de esos momentos que se recordará siempre con emoción pues ese día se descubrió una placa en honor de Carmen Nieves Morales Téllez en la Comisaría de la Policía Nacional de Jerez de la Frontera.
Recordemos que Carmen falleció en acto de servicio cuando volvía de patrullar la zona inundada de El Portal en la autovía entre Jerez de la Frontera y El Puerto de Santa María el lunes 9 de febrero tras sufrir un infarto fulminante.
Estaba casada con Antonio José Pérez Rodríguez, que a su vez también es policía, era madre de tres hijos, natural de Arcos de la Frontera, prestaba servicio en la Brigada de Seguridad Ciudadana de Jerez, dentro de Atención al Ciudadano (CLJF-BLSC-GAC). Siendo la única mujer que estaba destinado en un Zeta.
Su súbito fallecimiento destrozó a su marido, dejó huérfano, demasiado pronto, a sus tres hijos sumiendo en una gran tristeza a la Familia y sus compañeros de la Policía Nacional, especialmente los incardinados en Jerez, así como a todos los que la conforman en la provincia de Cádiz.
En la tarde del martes 10 de febrero se celebró un sentido Funeral en la Iglesia de San Francisco de Arcos de la Frontera. donde se vivieron escenas de mucho dolor con la asistencia de familiares, amigos, vecinos. Rindiéndole honores sus compañeros de la Policía Nacional entre los que se encontraban el comisario principal Jefe accidental de la comisaría provincial de Cádiz, D. Francisco Javier Vidal, el comisario Jefe de Jerez, Don Francisco José García Carrasco, así como otras autoridades que acompañaban al féretro que iba cubierto con la enseña nacional.
Cuando alguien querido muere su marcha destroza, pero después viene lo peor, el duelo es saber afrontar cada día sin su presencia. El dolor de su marido, de sus tres hijos, padres, hermanos, amigos, así como también de la Familia de la Policía Nacional se hizo patente el viernes 20 de marzo cuando en un sencillo e íntimo acto se descubrió la placa que recordará a perpetuidad la memoria de una policía ejemplar como fue Carmen Nieves Morales Téllez.
Placa que ha sido sufragada por sus propios compañeros, que es una forma de decir cuanto la querían y admiraban. En la misma se puede leer bajo el escudo de la Policía Nacional: “En recuerdo de Carmen Nieves Morales Téllez. Su entrega, valentía y sentido del deber permanecerán para siempre en la memoria de la Policía Nacional. Tus compañeros y amigos. Jerez de la Frontera, 9 de febrero de 2026”
El lunes 16 de marzo éramos recibido por el comisario jefe de Jerez, Don Francisco José García Carrasco, con el fin de entregarle un ejemplar de mi último libro “de corazón azul”, que está dedicado a la Policía Nacional y a cuantos la componen.
Me acompañaban, Luis Rodríguez Rodríguez, comisario retirado y escritor, Ángel Revaliente Domínguez, prologuista e histórico periodista jerezano, los dos grandes y buenos amigos, así como mi mujer, Hetepheres Benítez Collantes.
Es de bien nacido ser agradecido y ese es el sentimiento que tenemos para con el comisario de Jerez que nos abrió las puertas de la comisaría, con el cual conversamos largo rato, nos enseñó las instalaciones policiales, así como el museo que allí se encuentra radicado. En este pude ver algunos elementos como una placa similar a la que tenía mi padre en su cartera o el uniforme de gala de cuando fue Inspector.
En el transcurso de la conversación en su despacho, una vez entregado el libro, le comenté que era mi deseo dedicar un ejemplar a Antonio José Pérez, marido de Carmen, que como ella es policía y de esta forma también a sus hijos. Cosa que hice in situ. Rogándole al comisario que se lo hiciera llegar de mi parte.
Me contestó que estaría encantado de hacerlo pero que mejor que se lo entregara en mano el día que se hiciera el acto donde se descubriría la placa. Al día siguiente me llamó mi buen amigo Luis para comentarme que el homenaje sería el día 20, que él no podría asistir por compromisos adquiridos con anterioridad, pero que su corazón estaría ese día allí.
Estábamos citados a los 10.30 horas en la Comisaría de la Policía Nacional en Jerez, eran muchos los policías que estaban, miembros de la Policía Local, la alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo junto a Agustín Muñoz e Ignacio Martínez.
Al poco aparecieron los tres hijos de Antonio José y Carmen Nieves, tres chiquillos que percibían el inmenso cariño que transmitían todos los compañeros de sus padres, todos cuantos allí estábamos congregados. Tras ellos apareció Antonio José Pérez Rodríguez siendo flanqueado por el comisario provincial, Francisco Javier Vidal y el comisario de Jerez, Francisco José Carcía Carrasco.
Se me acercó una policía de Participación Ciudadana para entregarme el libro y el orden protocolario para su entrega. Al fondo nos encontrábamos Ángel Revaliente, Hetepheres y yo que estábamos rodeados de miembros de la Policía Nacional.
El comisario provincial accidental fue el encargo de ensalzar la figura de Carmen Nieves, única mujer asignada a la comisaría de Jerez que trabajaba en un “Z”, “una compañera que honró nuestro uniforme hasta el final”, recordó que su último acto de servicio fue atender a los ciudadanos de la zona rural de Jerez durante las inundaciones del pasado mes de febrero haciendo hincapié de su gesto de “preocuparse por su compañero cuando vio que le llegaba el momento”.
«Estamos orgullosísimos de llevar el mismo uniforme que ella -ha dicho el comisario provincial-, este uniforme azul y esta placa emblema símbolo de nuestra misión, compromiso y servicio. El mayor símbolo es el recuerdo que a partir de hoy habrá en la comisaría y en todos nuestros corazones de Carmen Nieves Morales».
«Todos los que la habéis conocido y trabajado con ella tenéis un recuerdo excelente de su entrega, su compromiso operativo, el tipo de compañera que era, y honrar su memoria para siempre es un referente, es una luz azul que nos va a iluminar en nuestro servicio diario”.
Tras estas palabras que hizo palpitar los corazones, de color azul, de los que allí estábamos congregados fue el momento en el que el marido de Carmen descubriera la placa que honra la memoria de su mujer a perpetuidad.
Antonio José, que estaba arropado por sus tres hijos, hizo un esfuerzo emocional muy grande para devolver el agradecimiento y el cariño que han recibido durante todo este tiempo y de forma muy especial en el homenaje tributado el viernes 20 de marzo.
“Si ha dejado una profunda huella en ustedes, imaginad en mí, que me ha moldeado para ser como soy, para ser padre, el profesional que soy. Yo venía de una familia muy humilde, no era nada, y ella me cogió y me hizo ser lo que soy. Si para ustedes ha dejado una huella grande, imaginad el profundo socavón que ha dejado en mi corazón”.
Las palabras, con voz entrecortada, del viudo de Carmen Nieves hizo que nos envolviera a todos los presentes de honda emoción. Todos, sin excepción, teníamos nuestros ojos impregnados en lágrimas.
El comisario Jefe de Jerez, Don Francisco José García Carrasco, anunció que le iba a entregar un ejemplar de mi libro “de corazón azul” que estaba expresamente dedicado. No puedo describir con palabras la profunda emoción que vivimos en esos minutos. Uno de los honores más grandes que podré tener en la vida es haberle hecho entrega en mano de esta humilde obra literaria que solo pretende homenajear al Cuerpo de la Policía Nacional y a cuantos la componen como es el caso de Antonio José y lo fue nuestra admirada Carmen.
Posteriormente un representante de la Asociación Santo Ángel de la comisaría jerezana le hizo entrega de una placa.
Y con esos homenajes dentro del homenaje organizado por la Policía Nacional se clausuró este íntimo, sencillo, solemne y emotivo acto.
Llegó la hora de las despedidas saludando a María José García-Pelayo, alcaldesa de Jerez, así como a Agustín Múñoz e Ignacio Martínez y conversando con policías compañeros tanto de Carmen Nieves como Antonio José.
Aprovecho este artículo, el primero que se publica en Pascua de Resurrección, para dar las gracias a Antonio José Pérez Rodríguez, por ser como es, puedes estar seguro de que tú mujer está muy orgullosa de ti allá en la celestial eternidad en la que se encuentra. A tus hijos que crecerán y serán hombres de provecho gracias a ti y al ejemplo de vida de tu mujer, Carmen.
A todos cuantos conforman la plantilla de la comisaría de Jerez de la Frontera, bien sabéis lo orgulloso que me siento de cuantos conforman la Policía Nacional, ese amor al Cuerpo se lo debo a mi madre que me lo transmitió a petición de mi padre, que también fue policía, y que se lo encomendó ante de expirar. Vuestro pundonor, vuestros gestos de innegable cariño hacia la Familia Pérez-Morales, vuestras lágrimas, son medallas que no se llevan en el pecho sino en vuestros azules corazones.
A mi buen hermano, Ángel Revaliente Domínguez, por acompañarme como prologuista de los libros que hasta ahora he editado y si Dios lo quiere vendrán más adelante. Por estar tanto en la visita al comisario como en este acto tan emotivo como importante.
A Abraham Ceballos, director de Viva Jerez, por hacer referencia expresa de la entrega del libro en la noticia publicada el viernes 20 de marzo, así como por la fotografía de la placa que homenajea a esta ejemplar servidora pública que dio su vida por salvaguardar la de los demás
Por supuesto a mi mujer, Hetepheres, que siempre está y aun teniendo el corazón verde, desde que se casara conmigo, vamos camino de los veinte años, también lo tiene azul.
A mi buen amigo Luis Rodríguez Rodríguez, comisario retirado y escritor, persona que siempre está a mi vera y que ha abierto las puertas de la Familia que en sí conforma la Policía Nacional que es también en parte la mía.
Al comisario provincial accidental, Don Francisco Javier Vidal, porque su cercanía y cariño hacia Carmen Nieves, Antonio José, sus hijos y familia, sus palabras llenas de hondo orgullo de vestir el mismo azul uniforme, dicen mucho de la persona que es y de la vocación que atesora.
Por supuesto a Don Francisco José García Carrasco, comisario Jefe de la Policía Nacional de Jerez de la Frontera, por cercanía, amabilidad, por ser policía de vocación, de los de generación en generación, por su sensibilidad ante los malos momentos que viven quienes tienen a su cargo, por su admiración hacia los policías que ejercen sus servicios en la calle, por invitarnos al homenaje a Carmen Nieves Morales Téllez y de esa manera conocer a su marido Antonio José y sus hijos así como poder entregarles en mano un ejemplar de mi último libro. Solo por eso le estaré eternamente agradecido.
Y por supuesto a Dios, a los Santos Ángeles Custodios, que todos los días, a todas horas protegen y ayudan a todos cuantos conforman el Cuerpo de la Policía Nacional y sus familias.
Escribo este artículo terminando Semana Santa, con el aroma a incienso impregnándolo todo, en el escritorio de La Atalaya, así se llama mi casa, en el pueblo más pequeño y a la vez más alto de la provincia de Cádiz.
Ya sabéis donde me tenéis siempre.
Jesús Rodríguez Arias


