El portavoz del grupo municipal socialista en el Ayuntamiento de Cádiz, Óscar Torres, ha reaccionado con dureza ante las recientes informaciones que denuncian por parte de varios representantes de las trabajadoras cómo la empresa adjudicataria del servicio de Ayuda a Domicilio, Óbolo, está obteniendo importantes beneficios económicos a la vez que se suceden las quejas por el deterioro de las condiciones laborales de su plantilla.
Para Torres, esta situación es «el fiel reflejo de una gestión nefasta por parte del equipo de gobierno de Bruno García». El portavoz ha recordado que el PSOE ya advirtió, incluso antes de la formalización del contrato, que el historial de esta empresa en otros municipios auguraba problemas en Cádiz. «Lo que estamos viendo es un enriquecimiento indecente a costa de un servicio esencial. Mientras la empresa aumenta sus beneficios, las trabajadoras sufren una presión insoportable», ha aseverado el líder socialista.
Desde el PSOE denuncian que el alcalde, Bruno García, está permitiendo que Óbolo «campe a sus anchas» sin ejercer la labor de control que le corresponde al Ayuntamiento como responsable último del servicio. «El alcalde presume de tener el presupuesto más social de la historia, pero la realidad es que da la espalda a alrededor de 400 trabajadoras y a los más de mil usuarios vulnerables que dependen de este servicio», ha señalado Torres, quien considera «inadmisible» que el Consistorio mire hacia otro lado mientras se vulneran derechos fundamentales de la plantilla.
«Si la empresa no cumple, el Ayuntamiento debe sancionar con contundencia y, si los incumplimientos persisten, se debe proceder a la resolución del contrato de manera inmediata», ha puntualizado.
El portavoz socialista ha vuelto a poner sobre la mesa la propuesta que el PSOE lleva defendiendo de manera ininterrumpida: la gestión directa del servicio por parte del Ayuntamiento. Torres ha puesto como ejemplo el modelo de éxito de municipios cercanos como Rota, San Fernando o Chiclana, donde la municipalización ha demostrado ser una herramienta eficaz para garantizar la dignidad laboral y mejorar la calidad asistencial.
«La municipalización es una cuestión de voluntad política. Al eliminar el beneficio industrial de la empresa privada y el IVA, ese dinero repercutiría directamente en la mejora de las condiciones de las auxiliares y en una atención más humana para nuestros mayores», ha concluido Torres.



