El Ayuntamiento de Puerto Real ha activado el Plan de Emergencia Municipal en nivel 1 ante las averías que mantienen sin suministro de agua potable a varias zonas de la ciudad desde la madrugada del sábado al domingo hasta hoy. La decisión se ha tomado tras más de 48 horas sin solución definitiva al problema.
En este plan participan 112, Bomberos, Policía Nacional, Policía Local, Cruz Roja, Protección Civil y diferentes áreas municipales. El objetivo principal es garantizar el acceso a agua potable y servicios básicos para los vecinos y vecinas afectadas.
Para ello, se han habilitado instalaciones municipales donde los ciudadanos podrán asearse y llenar garrafas:
- Centro Cívico Ciudad Abierta
- Caseta Municipal
- Complejo Deportivo Paco Gallego
Además, se distribuirán garrafas de agua potable en los centros educativos afectados, donde las clases continúan por el momento. Si la situación persiste, será la Delegación de Educación quien decida si se suspenden las actividades escolares. En cuanto al Centro de Salud de Casines, éste cuenta con agua al disponer de un depósito propio.
El plan también contempla la atención prioritaria a personas vulnerables, como enfermos, dependientes y mayores. Paralelamente, GEN trabaja para disponer de un camión cisterna a lo largo del día que cumpla todas las garantías sanitarias, ya que se requieren análisis del agua y medidas de protección para evitar riesgos de infección.
La reparación se complica por el estado de la red de alcantarillado, muy antigua. Desde GEN se han localizado hasta tres averías: la primera en la zona de La Degollada (a la altura del bar kiosco Oca), la segunda a la altura de la rotonda de La Degollada intersección con calle Cedro, y la tercera en el entorno de calle La Línea. Se explica desde la empresa que cuando se tiene controlada una avería saltan otras debido a la antigüedad de la red de saneamiento, una especie de efecto dominó.
La resolución de la avería, informa GEN, se enfrenta a importantes retos derivados del estado de la red de abastecimiento:
Por un lado la detección de fugas. La antigüedad de las tuberías favorece la aparición de fisuras invisibles o de difícil localización. Estas pequeñas fugas pueden mantenerse durante meses sin ser detectadas, provocando la pérdida de grandes volúmenes de agua.
Estándares no uniformes: Los diámetros y sistemas de unión de las conducciones antiguas no se ajustan a los estándares actuales, lo que complica la búsqueda de piezas compatibles y la conexión con materiales modernos como PVC o polietileno.
Riesgo de roturas adicionales: Cada intervención para reparar una avería puntual implica riesgo de fracturar tramos contiguos, debido a la fragilidad del material existente. Esto genera nuevas incidencias que prolongan el tiempo de solución.
Interrupciones del servicio: La sustitución de grandes tramos o entronques requiere cortes
El Ayuntamiento pide disculpas y comprensión a la ciudadanía señalando que se sigue trabajando sin descanso para solucionar el problema lo antes posible. Seguiremos actualizando la información a través de los canales oficiales del Ayuntamiento.



