Una buena parte de las compras navideñas se producirá en grandes superficies y supermercados. Estos espacios realizan un estudio de marketing y la propia colocación de los productos para que el consumidor compre más de lo que tenía pensado, lo que puede llegar a generar un problema de consumo compulsivo.
Por ello, la Asociación Española de Consumidores quiere ofrecer consejos. Entre ellos están:
- El tamaño del carro de la compra influye en nuestras decisiones. En los establecimientos que quieren que vayamos a diario son pequeños, mientras que en los que quieren que hagamos compras grandes para varios días son cada vez más grandes.
- La orientación hacia la que se mueve el carro influye en nuestras compras. Las ruedas nos llevan hacia el lado donde quieren que nos fijemos.
- La música es estudiada para que nos movamos por el establecimiento. Compramos al son que nos tocan y la melodía será lenta cuando haya menos afluencia de público y rápida cuando haya mayor frecuencia.
- La ubicación de los productos. Los que quieren que compremos están al alcance de la vista, mientras los que no estarán arriba o abajo de lineal de venta.
- Casi siempre también los productos imprescindibles van a estar al fondo de la tienda.
- También se usa el cambio de localización de los productos constantemente para mantener tensión y recorrido completo de la tienda por parte de los consumidores.
- El caos en los productos rebajados nos hace pensar que son más baratos y que se tratan de chollos por los que la gente se muere y los desordena.
- Las “tentaciones” se encuentran junto a las cajas.
- Los colores. El verde es usado para transmitir ecología o productos biológicos, por ejemplo. El rojo transmite energía y fuerza o el azul nos evoca tranquilidad.
- Los olores. Hay establecimientos que huelen igual independientemente del lugar del mundo.
- Los establecimientos saben que los niños influyen en nuestras compras y la colocación de productos los tienen en cuenta.



