La ciudad de San Fernando amanece hoy con la triste noticia del fallecimiento de Francisco Carmona Merchán, conocido afectuosamente por todos como Paco Carmona. A sus 82 años, Carmona se marcha dejando tras de sí una vida dedicada por entero al servicio público desde el ámbito vecinal, donde se consolidó como una de las figuras más respetadas y queridas del tejido social isleño.
Paco Carmona personificó durante décadas el compromiso generoso y constante. Hasta sus últimos días, desempeñó con energía la presidencia de la Federación de Asociaciones de Vecinos Esteros y Salinas, entidad que él mismo impulsó y creó en años recientes. Su fallecimiento supone la pérdida de un mediador nato, un hombre que hizo del sentido común y la serenidad sus mejores herramientas para mejorar la calidad de vida de sus vecinos.
La andadura de Paco Carmona en la vida pública de San Fernando comenzó en una fecha tan temprana como 1970, vinculada inicialmente a la asociación de padres del colegio Reina de la Paz. Aquellos fueron los cimientos de una trayectoria que le llevaría a participar activamente en la configuración de la histórica Federación Isla de León, de la que fue vicepresidente durante muchos años, participando en los orígenes del asociacionismo tal y como hoy lo conocemos.
Quienes trabajaron estrechamente con él destacan su honestidad inquebrantable, su gran capacidad de trabajo y un carácter luchador que nunca perdió la elegancia ni el rigor. Carmona defendió los intereses de los barrios con intensidad, pero siempre desde una actitud constructiva, de respeto y de búsqueda de soluciones conjuntas.
Su vocación de servicio no se limitó al ámbito local; Paco Carmona también proyectó la voz de San Fernando en la Confederación de Asociaciones de Vecinos de Andalucía y de España. Además, su amor por la cultura y las tradiciones de la ciudad le llevó a ejercer como secretario de la Asociación Cultural Carnavalesca El Timón, demostrando una implicación integral con la vida social de La Isla. Mención a parte merece sus colaboraciones en diferentes programas radiofónicos de Radio la Isla.
A lo largo de los años, su preocupación constante por la realidad de cada barrio y por los grandes retos de San Fernando le convirtieron en una consulta obligada y en una voz autorizada por su sabiduría y equilibrio.



