Telegram envió este lunes una notificación a sus usuarios en España en la que alerta de que las nuevas regulaciones en materia digital impulsadas por el Gobierno de Pedro Sánchez podrían suponer, a su juicio, una amenaza grave para la libertad de expresión y la privacidad en internet. En el mensaje, la compañía califica las iniciativas anunciadas recientemente como “regulaciones peligrosas” y advierte de que podrían transformar el entorno digital en un sistema de vigilancia bajo el pretexto de la protección de los usuarios.
Entre los puntos más criticados por la plataforma figura la prohibición del acceso a redes sociales para menores de 16 años mediante sistemas obligatorios de verificación de edad. Telegram sostiene que este tipo de controles podría implicar la exigencia de documentos de identidad o incluso datos biométricos, lo que, según la empresa, sentaría un precedente para la identificación sistemática de los usuarios y erosionaría el anonimato en la red.
La compañía también expresa su preocupación por la posibilidad de que los directivos de plataformas digitales asuman responsabilidad personal y penal si no retiran con rapidez contenidos considerados ilegales, de odio o perjudiciales. Según Telegram, esta medida incentivaría la “sobrecensura”, empujando a las empresas a eliminar contenidos controvertidos para evitar sanciones, con el consiguiente impacto sobre el debate público, el periodismo y la disidencia política.
Otro de los aspectos señalados es la criminalización de la amplificación algorítmica de contenidos considerados dañinos. A juicio de Telegram, esta regulación permitiría a los gobiernos influir directamente en qué contenidos se muestran a los usuarios, limitando la diversidad de opiniones y favoreciendo entornos informativos controlados.
Por último, la plataforma critica la obligación de monitorizar y reportar la denominada “huella de odio y polarización”, al considerar que las definiciones imprecisas de estos conceptos podrían dar lugar a interpretaciones arbitrarias y a la persecución de críticas legítimas al poder político.
n el cierre del mensaje, Telegram reivindica su compromiso con la privacidad y la libertad digital, destacando el uso de cifrado y la ausencia de “puertas traseras”, y anima a los usuarios españoles a mantenerse vigilantes, exigir transparencia y defender sus derechos fundamentales en el entorno digital.



