Un aplastante 97% de la población española califica de «claramente insuficiente» la respuesta del Gobierno central ante la crisis de Ceuta, según los datos revelados por la última encuesta elaborada por la Asociación Española de Consumidores (AEC / ASESCON). El informe refleja un profundo malestar ciudadano y un rechazo mayoritario a la gestión política de la coyuntura.
El estudio muestra que la crisis se percibe con gran gravedad en todo el territorio nacional. Un 99% de los encuestados afirma que estaría muy preocupado si una situación similar ocurriera en su propia ciudad por el impacto en los servicios públicos, comercios y vida diaria.
El 96% sostiene que el impacto sobre la actividad económica y la vida cotidiana en Ceuta puede ser muy grave.
El 91% esperaría una intervención inmediata del Ejecutivo para recuperar la normalidad de la ciudad.
La percepción de falta de anticipación es casi unánime: un 97% considera que existían señales suficientes para haber tomado medidas preventivas con mayor antelación. De cara al futuro, el 80% de los españoles prioriza reforzar la prevención y el control de las fronteras, mientras que un 15% apuesta por agilizar los procedimientos legales aplicables a las entradas irregulares.
En cuanto al reparto de culpas por la entrada masiva, el 50% atribuye la responsabilidad a partes iguales a los gobiernos de España y Marruecos. Un 30% señala directamente al Ejecutivo español y un 15% al Gobierno marroquí.
Los datos sobre la valoración política reflejan un profundo desgaste en la confianza pública hacia el Ejecutivo. Un abrumador 92% de la población afirma no confiar en la capacidad del Gobierno actual para gestionar una crisis de similar magnitud en el futuro.
Esta falta de respaldo se traduce también en una severa crítica al liderazgo: el 97% de los encuestados califica de inadecuadas la actuación y la dirección del presidente Pedro Sánchez. Ante este escenario, la exigencia de responsabilidades políticas es mayoritaria, con un 93% que considera que Pedro Sánchez debería dimitir, mientras que un 73% pide además la renuncia de los principales responsables de su equipo implicados directamente en la gestión.









