Los caminos hacia la Aldea del Rocío no solo dejan imágenes de esfuerzo, fe y coordinación de seguridad, sino también momentos entrañables que estrechan los lazos entre los peregrinos y las fuerzas del orden. Uno de los episodios más virales y emotivos de las últimas horas lo ha protagonizado Alba, una joven agente de la Guardia Civil natural de San Fernando (Cádiz), que ha recibido su particular «bautizo rociero» en pleno servicio.
El tierno momento, capturado en vídeo y difundido rápidamente en redes sociales, muestra a la agente visiblemente emocionada mientras una veterana romera, ataviada con el tradicional traje de flamenca, cumple con el ritual. Con una copa en la mano, la mujer pronuncia unas palabras de bendición y derrama un chorro de vino sobre la cabeza de la joven, respetando cuidadosamente su gorra de uniforme, , ante la sonrisa cómplice y agradecida de la agente. El bautizo culminó con un cariñoso y efusivo abrazo entre ambas, bajo la atenta mirada de los peregrinos que avanzaban por el camino.
Para los vecinos de San Fernando, el rostro de Alba resulta muy familiar. Antes de vestir el uniforme de la Guardia Civil y asumir la responsabilidad de velar por la ciudadanía, la joven isleña estuvo muy vinculada a las tradiciones de su tierra natal. Hace unos años, Alba fue elegida como Salinera de la Feria de San Fernando, representando con orgullo a la mujer de La Isla en las fiestas patronales de la ciudad.
Quienes la conocen, solo tienen palabras de halagos, resaltando su simpatía y fuerza para conseguir todo lo que se propone en su vida.
Hoy, su vocación la ha llevado a formar parte del amplio dispositivo de seguridad que despliega la Benemérita en los caminos de Huelva y Sevilla. Sin embargo, su origen andaluz y su cariño por las tradiciones han hecho que este «bautizo» se convierta en uno de los momentos más especiales de su trayectoria profesional, demostrando la cercanía, la humanidad y el respeto mutuo que imperan en la romería más multitudinaria del país.



