La Guardia Civil de Cádiz ha abierto una investigación contra un trabajador de un alojamiento rural como presunto responsable del incendio forestal originado en el Parque Natural de la Sierra de Grazalema. El fuego, que todavía se encuentra en proceso de extinción, ha arrasado ya una superficie total de 215 hectáreas de un entorno de altísimo valor ecológico, protegido por la Red de Espacios Naturales de Andalucía, catalogado como Zona Especial de Conservación y reconocido por la UNESCO como Reserva de la Biosfera.
Los hechos comenzaron en el día de ayer tras saltar la alarma en el servicio de emergencias 112. El fuego se declaró en la zona de Campobuche, un área predominantemente boscosa en el interior del parque que facilitó la rápida propagación de las llamas.
La Patrulla de Protección de la Naturaleza (PAPRONA) de Ubrique se desplazó rápidamente al lugar e inició las pesquisas para localizar el punto exacto de origen. Una vez que los bomberos lograron sofocar los primeros focos en las inmediaciones de un alojamiento rural, los agentes de la Guardia Civil realizaron una inspección ocular. En dicha estancia, destinada al almacenamiento y tratamiento de paja, heno y otros suministros para el cuidado de caballos, hallaron indicios evidentes de trabajos recientes.
Según apunta la investigación, el origen del siniestro se vincula directamente a una presunta imprudencia grave. Las pesquisas determinaron que el empleado investigado había estado utilizando herramientas eléctricas momentos antes del incendio para instalar chapas metálicas en el tejado del granero. Al no cumplirse presuntamente con las medidas de seguridad exigidas para este tipo de labores de mantenimiento, las chispas u otra consecuencia del uso de esta maquinaria pudieron haber prendido de forma accidental el material inflamable almacenado. El propio trabajador reconoció ante los agentes haber estado realizando dichas tareas.
El operativo contra el fuego se mantiene intensamente activo. Durante las jornadas de ayer y hoy, los servicios de emergencia no han cesado en las labores de control y extinción del incendio.
Por su parte, la Guardia Civil mantiene desplegado un dispositivo de seguridad coordinado en la zona afectada, encargándose de evacuación preventiva de personas y de la regulación del tráfico y control de accesos en las vías cercanas para garantizar la seguridad general del perímetro.
Desde la institución armada se ha querido recordar la constante implicación del SEPRONA en la prevención e investigación de los delitos medioambientales y los incendios forestales.








