La Policía Nacional, la Guardia Civil y efectivos del Ejército español mantienen un amplio dispositivo de seguridad en la ciudad autónoma de Ceuta tras la reciente y masiva presión migratoria en la frontera del Tarajal. El objetivo de este despliegue es garantizar la seguridad ciudadana, ordenar los accesos a establecimientos comerciales y asegurar la normalidad en el abastecimiento de los residentes.
La presencia policial busca prevenir altercados, evitar el colapso en los accesos y coordinar las aglomeraciones para garantizar que los vecinos puedan realizar sus compras con normalidad.
Se han dispuesto vallas y vigilancia en las arterias principales para canalizar los desplazamientos y resguardar la actividad de los establecimientos.
Las fuerzas de seguridad mantienen los controles permanentes en los puntos sensibles de la ciudad para evitar incidentes y asegurar que la actividad económica y cotidiana continúe sin interrupciones.
Por su parte, el Gobierno autonómico de Ceuta ha calificado la situación de extrema gravedad y ha reclamado una respuesta contundente del Estado para aliviar la saturación de los servicios públicos y restaurar por completo la normalidad.








