El Ministerio del Interior ha comenzado a instalar este sábado una barrera neumática y boyas de contención en la zona del espigón del Tarajal que separa Ceuta de Marruecos para dar cumplimiento a la sentencia dictada por el Tribunal Supremo el pasado 8 de julio, que estableció que la disposición adicional décima de la ley de Extranjería, que habilita el rechazo en frontera de quienes intentar de manera irregular en esa ciudad autónoma o en Melilla, no puede aplicarse en el caso de quienes accede a nado, al no existir elementos de contención física que impidan su acceso a territorio nacional.
Así lo ha anunciado el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, en rueda de prensa ofrecida en la sede de la Delegación del Gobierno en Ceuta. El ministro se desplazó este viernes a la ciudad autónoma junto al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y para dirigir la respuesta institucional a la crisis migratoria que sufrió este enclave el pasado 30 de julio.
En su comparecencia ante los medios de comunicación, Grande-Marlaska ha asegurado que ese día entre 50.000 y 60.000 personas entraron de manera irregular en la ciudad autónoma, ante lo que el Gobierno “ha reaccionado con la rapidez, la contundencia y la capacidad de disuasión necesaria para que en menos de 48 horas la situación haya revertido y la normalidad se esté recuperando”.
“Las imágenes del día 30 fueron impactantes, pero también debe ser impactante en positivo la reacción del Gobierno de España para revertir la situación, porque creo que es muy difícil que otros países lo hicieran con la misma eficacia en tan corto espacio de tiempo”, ha añadido el titular de Interior.








