Con la campaña de Halloween plenamente asentada en los establecimientos comerciales de todo el país, las estimaciones de consumo prevén un importante desembolso económico. Según una encuesta realizada a 2.000 ciudadanos por la Asociación Española de Consumidores, un 59 % de los consumidores tiene previsto celebrar esta cita, con un gasto medio estimado de 93 euros por persona repartido entre disfraces, maquillajes, decoración, golosinas y eventos festivos.
Ante la masiva oferta de artículos en el mercado, la asociación ha solicitado a las administraciones públicas la realización de inspecciones y controles exhaustivos para retirar productos irregulares o peligrosos, con especial hincapié en la erradicación de la venta ambulante ilegal.
Claves para una compra segura
Para evitar riesgos durante las celebraciones, la entidad recomienda atender a una serie de pautas básicas de seguridad al adquirir material festivo. En cuanto al etiquetado y homologación, hay que exigir siempre el marcado CE para garantizar los estándares europeos de calidad y conservación.
Los disfraces dirigidos a menores de 14 años están considerados juguetes, por lo que deben advertir sobre la presencia de piezas pequeñas y carecer de elementos que impliquen riesgo de asfixia.
Se debe comprobar que las máscaras cuenten con orificios amplios en ojos y nariz para garantizar una correcta ventilación y visibilidad. Además, las pelucas y accesorios textiles no deben contener materiales inflamables. Utilizar exclusivamente cosméticos dermatológicamente testados para prevenir alergias o reacciones en la piel
En lo que se refiere a lentillas fantasía, este tipo de accesorios cosméticos debe adquirirse únicamente en establecimientos de óptica para evitar lesiones oculares graves.
Por último la pirotecnia, afirman que debe ser comprada de forma exclusiva en locales autorizados que hayan superado las inspecciones pertinentes.
En caso de detectar irregularidades o sufrir cualquier incidente con los artículos adquiridos, la organización recuerda la importancia de solicitar la Hoja de Reclamaciones y tramitar la denuncia correspondiente a través de las Oficinas Municipales de Información al Consumidor (OMIC), los Servicios de Consumo autonómicos o la propia asociación.








