Un equipo de investigadores de los Hospitales Universitarios de Puerto Real y Virgen del Rocío del Servicio Andaluz de Salud (SAS) de la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias, del Instituto de Investigación e Innovación Biomédica de Cádiz (INiBICA) y de la Universidad de Cádiz (UCA) ha identificado un biomarcador (microARN) presente en sangre, denominado hsa-miR-200c-3p, que puede ayudar a diferenciar los tumores ováricos malignos de los benignos.
El cáncer de ovario continúa siendo uno de los principales retos en oncología ginecológica debido, en gran medida, a que en sus fases iniciales puede evolucionar de forma poco sintomática. Además, las herramientas diagnósticas actualmente disponibles presentan limitaciones para diferenciar con precisión las masas ováricas benignas de las malignas. Por ello, la identificación de nuevos biomarcadores que puedan complementar las pruebas actuales constituye una importante línea de investigación.
Los microARN son pequeñas moléculas de ARN no codificante implicadas en la regulación de la expresión de numerosos genes. Una de sus características de mayor interés desde el punto de vista diagnóstico es que pueden encontrarse de forma estable en la circulación sanguínea, lo que permite estudiarlos mediante una muestra de sangre y los convierte en potenciales biomarcadores no invasivos.
Los resultados de la investigación han sido publicados en la revista científica internacional de alto impacto ‘Diagnostics’, bajo el título ‘Differential Serum MicroRNA Profiling in Benign and Malignant Ovarian Tumours: An Exploratory Study Identifying hsa-miR-200c-3p as a Candidate Diagnostic Biomarker’.
En el estudio se analizaron un total de 179 microARN en muestras de suero de mujeres con masas ováricas e indicación quirúrgica. Los investigadores identificaron 38 microARN con diferencias estadísticamente significativas entre los tumores benignos y malignos. Entre ellos destacó especialmente uno perteneciente a la familia miR-200: el hsa-miR-200c-3p, cuya expresión sérica fue aproximadamente 18 veces superior en las pacientes con tumores malignos. Así, en aquellas pacientes en las que el microARN pudo ser detectado, presentó una elevada capacidad para diferenciar tumores benignos de malignos.
Estos resultados sitúan a hsa-miR-200c-3p como un biomarcador candidato de interés para continuar investigando su posible aplicación en la evaluación de las pacientes con una masa ovárica. Sin embargo, el estudio también muestra que su capacidad diagnóstica no fue significativamente superior a la de los marcadores tumorales actualmente utilizados, por lo que su principal interés podría residir en aportar información complementaria a las herramientas ya disponibles.
“Nuestro objetivo no es sustituir a los marcadores tumorales actualmente utilizados, como CA 125 y HE4, sino identificar nuevos biomarcadores que puedan aportar información complementaria y contribuir en el futuro a mejorar la evaluación preoperatoria de las pacientes con una masa ovárica”, señala José Diego Santotoribio, investigador del Hospital Universitario Puerto Real e INiBICA y primer autor del trabajo.
Desde una perspectiva de aplicación clínica, los investigadores destacan que una prueba dirigida a un único microARN en suero podría ser técnicamente sencilla y adaptable a los procedimientos habituales de los laboratorios clínicos.
El estudio plantea, por tanto, que este microARN podría investigarse en el futuro como complemento de los marcados habitualmente usados y no como sustituto de las herramientas diagnósticas actuales.
Estudio multicéntrico
Esta investigación se enmarca en el proyecto ‘Algoritmos diagnósticos con biomarcadores determinados en sangre y orina para el diagnóstico precoz del cáncer de ovario’ (PIP-0160-2022), financiado por la Junta de Andalucía, dentro de las ayudas de Investigación, Desarrollo e Innovación en Biomedicina y Ciencias de la Salud, y por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), y dirigido por los investigadores principales José Diego Santotoribio Camacho y Juan Jesús Fernández Alba, del Hospital Universitario Puerto Real.
El trabajo ha reunido a investigadores y profesionales de los hospitales universitarios de Puerto Real y Virgen del Rocío, INiBICA y la Universidad de Cádiz, integrando diferentes áreas clínicas y de investigación biomédica.








