Coincidiendo con la festividad de San Miguel Arcángel, se ha hecho oficial el nombramiento de D. Atanasio Castro como próximo exaltador del Santísimo Cristo del Amor. El acto, que promete estar cargado de emoción, poesía y devoción, tendrá lugar en la Cuaresma del próximo año 2027.
Atanasio Castro, de 66 años, es jerezano de origen y portuense de adopción. Padre de dos hijas y abuelo de tres nietos, destaca por su profundo arraigo a las tradiciones locales y su entrega constante a El Puerto de Santa María. Con una trayectoria artística y musical de más de 53 años, Castro se define como un enamorado del flamenco, la poesía y las artes populares.
A lo largo de su dilatada carrera como compositor de villancicos, rumbas y sevillanas, ha colaborado con formaciones de renombre como el grupo Requiebros y Alkivira, compartiendo tablas con figuras históricas de la música como Los Marismeños o los grupos de La Puebla. Entre sus reconocimientos destaca el primer premio del concurso de sevillanas de la Cadena COPE en Sevilla, obtenido a principios de los años 80 con una obra dedicada a la Semana Santa de Jerez.
Su vivencia cofrade es amplia y sentida. En su Jerez natal vistió el túnico y calzó la cerviz en hermandades emblemáticas como La Expiración, La Coronación de Espinas y La Oración del Huerto. En El Puerto de Santa María, vive la Semana Santa de manera cercana y a pie de calle.
Su vínculo con el Santísimo Cristo del Amor se remonta a enero de 1987, propiciado por D. Pedro Mesa (q. e. p. d.), nieto del antiguo director del penal portuense que la imagen visitaba en sus salidas procesionales de los años 60. Desde entonces, Castro ha mantenido una vinculación indestructible con la imagen, destacando su papel fundamental en la recuperación de la talla del Cristo Vicario —realizada originalmente por un recluso en el penal de Las Ranillas de Sevilla—, la cual traslada actualmente el Grupo de Fieles a los enfermos que lo solicitan.
Definido como un servidor eterno de la imagen, Atanasio Castro asumirá la responsabilidad de subir al atril en 2027 para poner voz, música y corazón a una exaltación llamada a formar parte de la memoria e historia viva de la ciudad.









