El Partido Popular de Andalucía (PP) ha vuelto a imponerse como la fuerza más votada en las elecciones al Parlamento de Andalucía celebradas este 17 de mayo de 2026. Con el 96,50% del voto escrutado, el partido liderado por Juanma Moreno logra retener el control territorial de la comunidad, logrando ser la candidatura con más diputados en las ocho provincias andaluzas.
Sin embargo, el resultado deja un sabor agridulce para la formación. El PP pasa de los 58 escaños obtenidos en 2022 a 53 diputados, lo que supone la pérdida de 5 asientos y, de manera crucial, de la mayoría absoluta (fijada en 55 escaños en un parlamento de 109). Este escenario obligará a los populares a buscar apoyos o alianzas de cara a la investidura.
Por su parte, el PSOE de Andalucía se consolida en la segunda posición con 28 diputados. Aunque la formación socialista experimenta un retroceso respecto a los anteriores comicios, perdiendo 2 escaños, consigue amortiguar el golpe y mantenerse como el principal referente de la oposición.
En lo que se refiere a Vox se anota un crecimiento discreto pero estratégico en el nuevo arco parlamentario. La formación suma un escaño más respecto a 2022, alcanzando los 15 diputados, un resultado que podría situarles en una posición clave para la gobernabilidad si el PP decide mirar hacia su derecha.
En el bloque de la izquierda alternativa, los resultados muestran la representación de dos candidaturas diferenciadas. Adelante Andalucía se consolida como la cuarta fuerza del Parlamento al obtener 8 diputados y Por Andalucía logra mantener presencia institucional en la cámara autonómica con un total de 5 escaños.
Entre ambas formaciones suman un total de 13 diputados, que junto a los 28 del PSOE, configuran un bloque de oposición de izquierda de 41 representantes.
La jornada electoral ha estado marcada por una movilización ciudadana que ha alcanzado el 64,74% de participación. En total, han acudido a las urnas 4.068.491 votantes de un censo electoral que ascendía a los 6.283.937 ciudadanos con derecho a voto.
Con estos datos encima de la mesa, Andalucía se encamina hacia una legislatura marcada por la necesidad de diálogo, la negociación parlamentaria y la búsqueda de consensos para la formación del nuevo Gobierno.



