El Grupo Municipal Socialista ha puesto sobre la mesa una propuesta para cambiar el rumbo del tradicional rastrillo de los domingos en Jerez. Los socialistas sugieren que el Parque del Retiro se convierta en el nuevo emplazamiento habitual de este mercadillo, una actividad comercial y cultural clave en la ciudad que atrae cada semana a una gran cantidad de vendedores, coleccionistas y visitantes.
El portavoz del PSOE local, José Antonio Díaz, ha criticado con dureza la situación actual de la actividad, que se encuentra de manera provisional en el entorno del botellódromo tras haber sido trasladada desde su ubicación tradicional en el Paseo de la Rosaleda debido a la Feria del Caballo.
Según Díaz, este espacio provisional «no ofrece las condiciones necesarias» y apremia a buscar un lugar «digno, cómodo y accesible».
La principal urgencia que motiva esta propuesta es la llegada de la temporada estival. El portavoz socialista ha advertido que las altas temperaturas que ya se están registrando en la ciudad suponen un problema logístico y de salud para los usuarios del mercadillo en su ubicación actual.
«Las altas temperaturas obligan a vendedores y visitantes a soportar varias horas a pleno sol, sin zonas de sombra ni condiciones adecuadas, una situación que se agravará durante los próximos meses de verano», advierte José Antonio Díaz.
Desde las filas del PSOE defienden que este emblemático parque jerezano reúne los requisitos idóneos para albergar de forma fija el rastrillo gracias a sus características naturales y geográficas. Primero por su vbicación estratégica, ya que se encuentra muy próximo al centro urbano de Jerez.
Segundo porque cuenta con abundante arbolado que garantiza amplias zonas de sombra para mitigar el calor.
Tercero, dispone de la superficie necesaria para que los puestos se distribuyan con total comodidad.
Y por último permitiría dotar a la actividad de equipamientos públicos y servicios esenciales que ahora mismo no existen en el botellódromo.
Para el PSOE, el rastrillo de los domingos va mucho más allá de la pura compraventa, catalogándolo como un auténtico «punto de encuentro social y cultural». Por ello, la formación ha instado formalmente al Gobierno municipal a estudiar la viabilidad de este traslado y a iniciar una vía de diálogo y consenso con los propios comerciantes afectados para tomar una decisión definitiva.



