La Hermandad del Rocío de Sanlúcar ya se encuentra en camino hacia la aldea almonteña en lo que se prevé como una edición multitudinaria. Así lo ha confirmado el Mayordomo de la corporación, Rafael Morales, quien se ha mostrado visiblemente emocionado y satisfecho tras presenciar una salida «espectacular» desde la emblemática zona de Bajo de Guía.
Según las estimaciones oficiales de la hermandad, alrededor de 3.500 peregrinos realizan el recorrido oficial por las arenas del Espacio Natural de Doñana con la corporación sanluqueña. Una cifra que demuestra, un año más, que «Sanlúcar es rociera y se vuelca por completo con su hermandad».
El principal factor a vigilar durante las próximas jornadas será el meteorológico. Desde la mayordomía se ha apuntado que el gran reto (‘handicap’) del trayecto suele ser el calor, especialmente para preservar el bienestar y las fuerzas de los bueyes que tiran de la carreta.
Tras cruzar el Guadalquivir, la comitiva tenía previsto el rezo del Ángelus, el almuerzo en Marismillas y continuar la marcha para pernoctar en la zona del Cerro del Trigo.
El estricto cumplimiento de los horarios es clave en la organización del Plan Romero. La hermandad sanluqueña prevé la salida por la zona de Manecorro para este viernes a las 19:00 horas, un límite fundamental para coordinar el paso de otras grandes corporaciones y evitar que se altere la estructura de seguridad establecida en los accesos a la aldea.
Al ser preguntado por las recomendaciones para quienes se adentran en los caminos, el Mayordomo ha querido lanzar un mensaje contundente sobre la verdadera esencia de la romería. Aunque reconoce que existen múltiples formas de hacer el camino (a pie junto a la carreta, en carriola o en reuniones familiares), ha desaconsejado tajantemente el uso excesivo de vehículos de motor.
En última instancia, el Mayordomo de la hermandad, ha apelado al respeto religioso de la tradición: «El consejo es ir con fe rociera. Si no la llevas, quédate en tu casa de verdad. Esto no es el París-Dakar; queremos gente que realmente lleve esa fe todo el camino y que vayan a ver a la Virgen del Rocío, no a pasar unos días de campo».



