La sección sindical de UGT Servicios Públicos en el Ayuntamiento de Cádiz ha logrado una nueva victoria judicial en los tribunales frente al consistorio gaditano. Una reciente sentencia ha determinado la nulidad de pleno derecho de la resolución municipal que modificó de forma unilateral las condiciones del teletrabajo de la plantilla, al considerar que se vulneraron derechos fundamentales y se omitió la obligada negociación sindical.
El fallo judicial estima las pretensiones del sindicato y subraya que cualquier materia que afecte a las condiciones laborales de los empleados públicos debe ser negociada de buena fe, con transparencia y con la información pertinente sobre la mesa, recordando que la representación sindical no puede actuar como un mero espectador. Con esta resolución, el tribunal reconoce además la plena vigencia del Acuerdo Regulador para toda la plantilla afectada, con independencia de su afiliación.
Desde UGT han lamentado que esta situación refleje un trasfondo preocupante en la gestión de personal del Ayuntamiento. El sindicato sostiene que la modificación unilateral de los acuerdos se ha convertido en un modus operandi habitual por parte de la administración local, lo que les obliga a judicializar los conflictos de forma sistemática.
Este pronunciamiento judicial se suma a la reciente Sentencia 142/2026, que ya declaró vulnerado el derecho fundamental a la libertad sindical de UGT por la falta de información necesaria para el desarrollo de su actividad. Para el sindicato, ambos casos evidencian un problema estructural fundamentado en la falta de transparencia, buena fe y respeto a la negociación colectiva. Asimismo, cuestionan la viabilidad de negociar un nuevo Acuerdo Regulador cuando, a su juicio, se restringen derechos y se actúa «a golpe de decretazo».
En su comunicado, UGT recuerda que el teletrabajo ha sido una demanda histórica orientada a lograr una administración más moderna, eficiente y digitalizada. Sin embargo, critican que el equipo de gobierno municipal mantenga una «desconfianza desmedida» hacia los trabajadores, reprochando que la administración electrónica parezca entenderse únicamente en dirección de la ciudadanía hacia el consistorio, y no como una herramienta de flexibilidad y conciliación interna.
Por su parte, desde la sección sindical han querido poner en valor la implicación de la plantilla municipal que, a pesar de encontrarse en muchos servicios bajo mínimos, sigue respondiendo al servicio público. UGT ha advertido que continuará defendiendo y mejorando las condiciones laborales y los derechos recogidos en el Acuerdo Regulador vigente, «le pese a quien le pese».









