Una doble catástrofe sísmica ha golpeado con fuerza el centro-norte de Venezuela. La noche del pasado 24 de junio, dos violentos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 sacudieron el país, dejando un balance trágico de decenas de fallecidos, cientos de heridos y miles de familias damnificadas. Las autoridades nacionales ya han declarado el estado de emergencia mientras los equipos de rescate luchan contra el reloj para encontrar supervivientes entre los escombros.
Según los datos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), los sismos tuvieron su epicentro en la región de Yaracuy. Sin embargo, la onda expansiva causó estragos masivos a cientos de kilómetros.
Las zonas más golpeadas por los colapsos estructurales y los daños en viviendas y comercios son: La Guaira (altamente afectada por la vulnerabilidad de sus construcciones), la Gran Caracas (donde se vivieron escenas de pánico y cortes de suministros) y varios estados del centro-norte del país que reportan pérdidas materiales totales en zonas residenciales.
La Cruz Roja Venezolana activó sus protocolos de emergencia desde las primeras horas posteriores al desastre. Actualmente, toda su red nacional de hospitales y centros de salud permanece operativa para atender el flujo constante de heridos. «Los equipos de rescate están desplegados apoyando las labores de evacuación y búsqueda, mientras los equipos de evaluación identifican las necesidades más críticas en el terreno», informaron fuentes oficiales del organismo.
A nivel internacional, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja ya ha activado sus mecanismos de respuesta ante desastres. Organizaciones aliadas, como la Cruz Roja Española, están enviando personal especializado y movilizando recursos de manera urgente para garantizar el acceso a atención sanitaria de emergencia y apoyo psicosocial, suministro de agua potable y alojamientos temporales para las miles de personas que se han quedado sin hogar.
Las organizaciones humanitarias recuerdan que en este tipo de catástrofes las primeras horas son vitales. Los servicios básicos están interrumpidos en gran parte de las zonas afectadas y la necesidad de ayuda internacional es crítica.
Para canalizar el apoyo de la comunidad internacional y de los ciudadanos, se han habilitado vías de ayuda económica. Cualquier aportación es fundamental para mantener las operaciones de rescate y la entrega de suministros básicos. Si deseas colaborar con la causa y apoyar a las familias afectadas, puedes realizar tu donación a través de los canales oficiales habilitados por la Cruz Roja.








