Siempre he escuchado que una imagen vale más que mil palabras y es cierto, por eso cuando visioné el homenaje que le tributaron sus compañeros de la Policía Nacional el pasado miércoles siete de octubre antes de su traslado a Sevilla para ser enterrado.
El lugar elegido fue en la puerta del tanatorio donde se instaló la capilla ardiente en Alicante. El policía nacional José Daniel Guisado Ponce falleció tras sufrir un accidente fortuito con su coche patrulla y quedar aprisionado contra un bolardo.
El Director Adjunto Operativo (DAO) de la Policía Nacional, D. José Luis Santafé, se desplazó hasta Alicante para expresar su pésame a la familia del fallecido y compañeros. Durante el homenaje, el comisario Santafé estuvo acompañado por el comisario jefe provincial Manuel Lafuente, del jefe provincial de operaciones, Pedro Monforte, y de numerosos mandos de brigadas y comisarías locales y de distrito.
Varios compañeros de Daniel portaron a hombros el féretro con sus restos mortales, lo sacaron al exterior de la capilla ardiente, donde los asistentes cantaron con verdadera tristeza el himno a los caídos. Tras finalizar “La muerte no es el final”, se llevó a cabo un toque de oración terminando con las salvas y el himno nacional.
El féretro, que estaba cubierto con la enseña nacional, fue trasladado de nuevo por sus compañeros al interior del tanatorio, donde se le siguió velando hasta su traslado al pueblo sevillano de Arahal, de donde era originario.
El DAO y el comisario provincial entregaron a la familia la bandera de España, con la que se cubrió el ataúd, en el homenaje y la gorra de la Policía Nacional de José Daniel.
Daniel Guisado Ponce ingresó en septiembre de 2009 en la Academia de la Policía Nacional en Ávila; en marzo de 2011, juramentó su cargo. Ha desarrollado su carrera profesional en Alicante y estaba destinado en el Grupo de Atención al Ciudadano de la Brigada de Seguridad Ciudadana.
Un accidente desafortunado le costó la vida en la noche del miércoles siete de octubre, en la puerta del parque móvil de la Policía Nacional, en la calle Campo de Mirra. El policía detuvo su coche patrulla para hacer una gestión rutinaria en las instalaciones policiales y, al bajarse y comprobar que se desplazaba hacia atrás, intentó detenerlo poniendo el freno. Al final, su cuerpo quedó aprisionado entre el coche y el bolardo.
Más tarde comenzó a sentirse mal y su compañero de patrulla, un agente en prácticas, le practicó maniobras de reanimación hasta que llegaron los servicios médicos de urgencias, cuyo equipo no pudo salvarle la vida.
Lógicamente, la Brigada de la Policía Judicial ha instruido las oportunas diligencias por este trágico fallecimiento.
La Iglesia de Nuestra Señora de la Victoria acogió la misa corpore insepulto por el eterno descanso de Daniel. A esta asistieron miembros de la Policía Local de Arahal y compañeros de la Policía Nacional. Francisco Brenes, alcalde de la localidad, también estuvo presente en la despedida de Guisad Ponce, cuyo fallecimiento ha causado profunda conmoción en la localidad y entre los que le conocían.
Tras celebrarse la Misa, el cuerpo del Policía Nacional, Daniel Guisado, recibió cristiana sepultura en el cementerio de San Gabriel. El coche fúnebre llegó al camposanto escoltado por varios coches patrulla de la Policía Local de Arahal, en su último recorrido por tu lugar de nacimiento antes de ser enterrado.
Todas las organizaciones profesionales de la Policía Nacional se han hecho eco de tan luctuosa y triste noticia.
Entre muchas de las que he leído, he escogido la siguiente, pues todas tienen en común la tristeza y pesar por el fallecimiento del policía Guisado Ponce.
“Desde JUPOL queremos trasladar nuestro más sentido pésame a la familia, amigos y compañeros del policía que hoy ha fallecido en #Alicante. Les acompañamos de corazón en estos momentos tan dolorosos y, muy especialmente, queremos hacer llegar todo nuestro apoyo al compañero que formaba binomio y que ha vivido este trágico accidente. Siendo además un policía en prácticas. Lo sentimos enormemente. D.E.P.”.
Todo lo que he mencionado hasta ahora proviene de los medios de información, específicamente del artículo firmado por P. Cerrada en informacion.es y del artículo de Rubén Guerrero en lavozdelsur.es.
Soy un firme defensor de los medios de comunicación, ya que nos ofrecen datos que en otros casos serían más complicados de conseguir.
Hay que reconocer que fue un desgraciado accidente, pero la muerte de Daniel Guisado Ponce nos ha ofrecido bien a las claras cómo laten los que tienen sus corazones de color azul. La gran familia de la Policía Nacional se ha unido para expresar su pesar por el fallecimiento de uno de los suyos, un miembro del Cuerpo, que también es parte de nosotros.
Este sentimiento tan hondo y afianzado también es igual en el cuerpo hermano de la Guardia Civil.
Pienso, y sé de lo que hablo, que las mujeres y hombres que conforman las FFCCSSE están hechos de una pasta especial, con ellos también sus familias. Es muy duro ver cómo tu ser querido sale todos los días a prestar el servicio que tenga encomendado y no saber si va a volver. Esto pasaba antaño como ahora.
El homenaje que le tributaron sus compañeros, y por ende la Policía Nacional, en las puertas del tanatorio muestra en imágenes lo que es muy complicado contar en más de mil palabras.
Es verdad que los sentimientos se pueden describir, pero queda muy lejos de lo que en verdad son en la profundidad del ser.
Como hijo de policía, estoy inmensamente orgulloso y agradecido a José Daniel Guisado Ponce porque desde el año 2009 que ingresara en la Academia de Ávila ha estado sirviendo a España y a los ciudadanos cada día, hasta que el pasado siete de octubre, la muerte se hizo la encontradiza con él.
Puedo imaginar los sentimientos de tristeza y gratitud hacia el ser querido que ya no está que sentirán en estos momentos su familia, amigos y pueblo natal de Arahal.
Esa misma pesadumbre y orfandad es la que siente la Policía Nacional en todo su conjunto.
Quería escribir este humilde obituario en el que he querido destacar su profesionalidad, los dones que atesoraba y por los cuales era muy querido entre sus compañeros, familia y amigos.
Es un modo de poner en relieve su eterna memoria.
Descansa en Paz, Daniel.
Mi pesar a su Familia.
Que los Santos Ángeles Custodios hayan llevado su alma a las Puertas de la Gloria.
Jesús Rodríguez Arias










