Indignación, malestar y un profundo sentimiento de abandono. Ese es el ambiente que se respira entre los integrantes de la plantilla de la Policía Local de San Fernando tras constatar que, un año más, el equipo de Gobierno municipal encabezado por la socialista Patricia Cavada ha vuelto a hacer gala de una manifiesta falta de tacto e insensibilidad institucional al dejar pasar de largo la festividad de los Santos Ángeles Custodios, patronos del cuerpo. Han tenido que ser los propios agentes, los que una vez más celebre su festividad de manera particular. En esta ocasión con un desayuno de confraternidad minutos antes de comenzar el pleno extraordinario.
La fecha, que en la mayoría de los municipios vecinos se celebra con actos institucionales, reconocimientos a la labor diaria de los agentes y un espacio de encuentro entre la corporación y su plantilla, ha vuelto a traducirse en La Isla en un silencio absoluto por parte del Consistorio. Para los agentes, este nuevo desplante no es un hecho aislado, sino el reflejo del desinterés continuo hacia un colectivo esencial para la seguridad de la ciudadanía.
Esta falta de reconocimiento institucional coincide con un clima de tensión laboral que se escenificó de nuevo en el último Pleno municipal. Una representación de los agentes acudió a la sesión plenaria para volver a poner sobre la mesa sus exigencias históricas y trasladar de viva voz la precaria situación en la que desempeñan su labor diaria.
Entre las principales reclamaciones de la plantilla destacan la falta de personal, la carencia en medios materiales y la falta de mejoras laborales y organizativas.
A pesar de la presencia de los representantes policiales en el Pleno y de la claridad de sus peticiones, el gobierno local volvió a dar la espalda a sus demandas, dejando las intervenciones sin respuestas concretas ni compromisos con calendario.
Desde los sindicatos policiales no ocultan su cansancio ante lo que consideran un «desprecio continuado». Denuncian que la falta de un acto oficial en el día de su Patrón no es una simple cuestión de protocolo, sino un síntoma claro del ninguneo hacia la plantilla.
«No pedimos fiestas ni grandes alardes, pedimos el respeto institucional que se le debe a un cuerpo que vela las 24 horas por San Fernando y, sobre todo, medios dignos para poder hacer nuestro trabajo», señalan fuentes del colectivo.
Por el momento, los agentes no descartan intensificar sus acciones de protesta y visibilizar su malestar en las calles si el Ayuntamiento sigue sin sentarse a negociar con voluntad real de dar solución a unas carencias que merman día a día el servicio público de seguridad en el municipio.









